Qué ver en Aviñon
Aviñón, la majestuosa ciudad a orillas del Ródano en el corazón de la Provenza, es un destino que cautiva con su rica historia, imponente arquitectura y vibrante cultura. Conocida mundialmente como la "Ciudad de los Papas" por haber sido la sede del papado en el siglo XIV, Aviñón ofrece una experiencia única donde el pasado medieval se fusiona con el presente provenzal. Si te preguntas qué ver en Aviñón , prepárate para descubrir un tesoro de monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, museos fascinantes, calles con encanto y una atmósfera inigualable. Esta guía te llevará a través de los imprescindibles de Avignon, asegurando que aproveches al máximo tu visita a esta joya del sur de Francia.
El Palacio de los Papas: Corazón Histórico de Aviñón
El Palacio de los Papas es, sin duda, el emblema de Aviñón y una visita obligada. No es solo un palacio; es el palacio gótico más grande del mundo, un coloso arquitectónico que domina el horizonte de la ciudad. Durante casi un siglo, entre 1309 y 1377, este imponente edificio fue la residencia de los soberanos pontífices, convirtiendo a Aviñón en la capital de la cristiandad occidental.

Construido en menos de veinte años a partir de 1335, principalmente bajo los papados de Benedicto XII y Clemente VI, el palacio es en realidad un conjunto de dos edificios: el "Palacio Viejo", más austero y fortificado, construido por Benedicto XII sobre el antiguo palacio episcopal; y el "Palacio Nuevo", obra de Clemente VI, más suntuoso y ricamente decorado. Sus dimensiones son asombrosas: ocupa más de 15.000 metros cuadrados, el equivalente a cuatro catedrales góticas, y sus muros superan los 5 metros de grosor en algunos puntos.
La visita al Palacio de los Papas suele durar entre 1 hora y media y 2 horas. Al entrar, te sumergirás en la historia papal a través de sus vastas salas, capillas y aposentos privados. Aunque gran parte de la decoración original se perdió durante la Revolución Francesa y su posterior uso como cuartel militar y prisión, todavía se pueden admirar magníficos frescos, como los de la Capilla de San Juan y la Capilla de San Marcial, atribuidos al artista italiano Matteo Giovannetti. La tecnología también juega un papel importante en la visita moderna. Con el "Histopad", una tableta de realidad aumentada incluida en el precio de la entrada, podrás ver reconstrucciones virtuales de cómo eran las salas en el siglo XIV, ricamente amuebladas y decoradas, ofreciendo una experiencia inmersiva y educativa.
Las tarifas de entrada varían. El precio completo para adulto ronda los 12 €, con tarifas reducidas disponibles para estudiantes y otros colectivos (aproximadamente 10 €), y una tarifa infantil (8-17 años) de unos 6,50 €. Es muy recomendable adquirir entradas combinadas que incluyan otros puntos de interés. Por ejemplo, la entrada "Palacio de los Papas + Pont d'Avignon" es una opción popular y económica, con precios especiales para familias (por ejemplo, 1 adulto + 2 niños por unos 30,50 € o 2 adultos + 1 niño por unos 37 €). También existe la opción de combinar la entrada al Palacio con los Jardines Pontificios.
El palacio no es solo un museo estático; alberga eventos durante todo el año. En su patio principal, la Cour d'Honneur, se celebran espectáculos durante el famoso Festival de Aviñón. Además, acoge exposiciones temporales y eventos especiales como los conciertos "Candlelight", donde la música clásica o contemporánea resuena en las históricas salas iluminadas únicamente por la luz de las velas, creando una atmósfera mágica e inolvidable.
Los Jardines Pontificios: Un Oasis de Paz
Adyacentes al Palacio, los Jardines Pontificios ofrecen un respiro tranquilo y unas vistas espectaculares. Reabiertos al público tras una cuidadosa restauración, estos jardines se dividen en dos áreas principales: el Jardin du Palais (o Jardin Benoît XII) y el Verger Urbain V.
El Jardin du Palais, de carácter más íntimo, era accesible directamente desde los apóstoles papales. La restauración ha recreado elementos históricos como la fuente central y las plantas que se cultivaban en la época medieval. El Verger Urbain V, más extenso, era el huerto del papa y ha sido replantado siguiendo estudios arqueológicos para reflejar su disposición original, incluyendo especies vegetales medievales. Pasear por estos jardines no solo ofrece una visión de la vida cotidiana de los papas, sino también perspectivas únicas del propio palacio y de los alrededores. La entrada combinada "Palacio de los Papas + Jardines Pontificios" suele costar unos 11,50 € (tarifa reducida 9,50 €).
El Puente de Aviñón (Pont Saint-Bénézet): Testigo del Ródano
"Sur le Pont d'Avignon, l'on y danse, l'on y danse..." ¿Quién no conoce la famosa canción infantil francesa? El puente al que hace referencia es el Pont Saint-Bénézet, más conocido como el Puente de Aviñón. Esta estructura es otro de los grandes iconos que ver en Aviñón y forma parte del conjunto Patrimonio de la Humanidad.

Construido originalmente en el siglo XII, según la leyenda, por un joven pastor llamado Bénézet siguiendo una inspiración divina, el puente fue una obra maestra de la ingeniería medieval. Con unos 900 metros de longitud y 22 arcos, cruzaba el Ródano uniendo Avignon (entonces territorio papal) con Villeneuve-lès-Avignon (territorio del Reino de Francia), siendo un punto estratégico de paso y control.
Sin embargo, las turbulentas crecidas del Ródano dañaron repetidamente el puente a lo largo de los siglos. Fue reconstruido varias veces, pero finalmente, en el siglo XVII, tras una devastadora riada, se abandonó en los esfuerzos para mantenerlo completo. Hoy en día, solo quedan cuatro de sus arcos originales y la pequeña Capilla de San Nicolás, dedicada al patrón de los barqueros.
La visita al Puente de Aviñón dura aproximadamente 40 minutos. Una audioguía (disponible en varios idiomas) narra su fascinante historia y leyendas. Caminar sobre sus adoquines, asomarse al caudaloso Ródano y contemplar las vistas del Palacio de los Papas, las murallas y Villeneuve-lès-Avignon es una experiencia evocadora. El puente es accesible para personas con movilidad reducida gracias a un ascensor.
La entrada individual cuesta alrededor de 5 €, pero como se mencionó, es muy popular adquirir la entrada combinada con el Palacio de los Papas (aproximadamente 14,50 € la tarifa completa combinada). Esta opción no solo es más económica, sino que permite visitar los dos monumentos más emblemáticos de Aviñón de forma conjunta.
Las Murallas de Aviñón: Un Abrazo Medieval
Rodeando el centro histórico, las murallas de Aviñón son uno de los ejemplos mejor conservados de fortificaciones medievales en Europa. Construidas en el siglo XIV durante el papado, principalmente para defender la ciudad y sus riquezas (más que de ataques militares directos, de bandas de mercenarios o 'routiers'), estas imponentes murallas se extienden a lo largo de casi 4,3 kilómetros.

Están flanqueadas por numerosas torres (originalmente 39 torres y 50 torreones) y varias puertas monumentales que daban acceso a la ciudad. Pasear junto a ellas, ya sea por fuera siguiendo el bulevar que las circunda o por dentro en algunos tramos accesibles, permite apreciar su magnitud y transportarse a la época medieval. Son especialmente impresionantes al atardecer, cuando la luz dorada realza la piedra caliza. Entrar a Aviñón por una de sus puertas históricas, como la Porte de la République o la Porte Saint-Roch, es la mejor manera de empezar a sentir el pulso de la ciudad antigua.
Catedral de Notre-Dame-des-Doms: Vigía Espiritual
Situada justo al lado del Palacio de los Papas, sobre la misma prominencia rocosa, se encuentra la Catedral de Notre-Dame-des-Doms. Aunque a menudo queda eclipsada por la grandiosidad de su vecino papal, la catedral es un edificio de gran importancia histórica y arquitectónica.

Es principalmente de estilo románico provenzal (siglo XII), aunque ha sufrido modificaciones posteriores. Su elemento más distintivo es la imponente estatua dorada de la Virgen María que corona su torre occidental, añadida en el siglo XIX y visible desde muchos puntos de la ciudad y sus alrededores. En su interior, de una sola nave, se pueden admirar varias capillas laterales, la tumba del Papa Juan XXII (una obra maestra de la escultura gótica) y un hermoso órgano. La entrada a la catedral es gratuita. Su sobriedad contrasta con la opulencia del Palacio Papal, ofreciendo un espacio para la reflexión.
Jardín des Doms: El Balcón de Aviñón
Para disfrutar de las mejores vistas panorámicas de Aviñón y sus alrededores, es imprescindible subir al Rocher des Doms, la colina rocosa donde se asientan el Palacio y la Catedral. En su cima se encuentra el Jardin des Doms, un encantador parque público de estilo inglés creado en el siglo XIX.

Este jardín es un oasis de frescor y tranquilidad, ideal para pasear, relajarse junto a su estanque con patos y cisnes, o simplemente sentarse en un banco a la sombra de los árboles. Pero su mayor atractivo son, sin duda, las espectaculares vistas que ofrece. Desde sus miradores se contempla el Ródano serpenteando, los restos del Puente de Avignon, la imponente silueta de Villeneuve-lès-Avignon con el Fort Saint-André y la Tour Philippe le Bel en la otra orilla, el Mont Ventoux en la distancia en días claros, y por supuesto, una perspectiva diferente de los tejados del Palacio de los Papas. Es el lugar perfecto para tomar fotografías y orientarse antes de seguir explorando la ciudad. El acceso al jardín es gratuito.
Un Recorrido por los Museos de Aviñón
Más allá de sus principales monumentos, Aviñón cuenta con una notable oferta museística que satisface diversos intereses artísticos e históricos. Si te preguntas qué ver en Aviñón en cuanto a arte y cultura, estos son algunos de los museos que no te puedes perder:
- Musée du Petit Palais: Situado en un antiguo palacio arzobispal frente al Palacio de los Papas, este museo alberga una excepcional colección de pintura medieval y renacentista italiana (primitivos italianos), con obras de artistas como Botticelli y Carpaccio, así como pinturas de la Escuela de Aviñón. Es una de las colecciones más importantes de su tipo fuera de Italia.
- Musée Calvet: Este es el principal museo de Bellas Artes de Aviñón, ubicado en una magnífica mansión del siglo XVIII. Sus colecciones son muy variadas, abarcando pintura y escultura europea (especialmente francesa) desde el siglo XV hasta el XX, arqueología (egipcia, griega, romana), artes decorativas, dibujos y una sección de historia natural legada por Esprit Calvet, quien dio nombre al museo. La belleza del edificio en sí ya merece la visita.

- Musée Angladon - Collection Jacques Doucet: En el corazón de Avignon, en la antigua mansión donde vivieron sus fundadores, Jean y Paulette Angladon-Dubrujeaud (herederos del modisto y coleccionista parisino Jacques Doucet), este museo ofrece una experiencia más íntima. Alberga una colección sorprendente de obras maestras de los siglos XIX y XX, incluyendo el único cuadro de Van Gogh expuesto en Provenza ("Vagón de ferrocarril"), junto a obras de Cézanne, Picasso, Modigliani, Degas, Manet y otros. También cuenta con salones decorados con mobiliario y objetos de arte de los siglos XVII y XVIII. Ten en cuenta que suele cerrar durante todo el mes de enero.

- Musée Lapidaire: Ubicado en la impresionante capilla barroca del antiguo colegio de los Jesuitas (siglo XVII), este museo está dedicado a la escultura y fragmentos arquitectónicos. Sus colecciones incluyen piezas griegas, romanas, galo-romanas, paleocristianas, románicas y góticas, procedentes de Avignon y la región. Pasear entre estatuas, sarcófagos, capiteles y mosaicos en este entorno monumental es una experiencia única.

- Muséum Requien: Para los amantes de la historia natural, este museo, vecino del Musée Calvet, presenta las colecciones del naturalista Esprit Requien. Incluye secciones de botánica (con un herbario de gran importancia), zoología, paleontología y geología de la región de Vaucluse.
- Colección Lambert: Fundada por el marchante de arte Yvon Lambert, esta colección de arte contemporáneo se encuentra en dos hermosos hoteles particulares del siglo XVIII. Exhibe obras de artistas de renombre internacional desde la década de 1960 hasta la actualidad, con exposiciones temporales de gran calidad.
Explorando el Encanto del Centro Histórico
Más allá de los monumentos y museos específicos, una de las mejores cosas que ver en Aviñón es simplemente perderse por las calles y plazas de su centro histórico, íntegramente rodeada por las murallas. El casco antiguo es un laberinto encantador de calles empedradas, placitas escondidas, fachadas de colores provenzales y edificios históricos.
La Place de l'Horloge es el corazón palpitante de la ciudad. Esta animada plaza alberga el Ayuntamiento (Hôtel de Ville) con su torre del reloj gótico (que da nombre a la plaza), el Teatro de la Ópera y numerosos cafés y restaurantes con terrazas, perfectos para observar el ir y venir de la gente. A menudo hay un carrusel que añade un toque pintoresco.
No te pierdas la Rue des Teinturiers (Calle de los Tintoreros), una de las calles más pintorescas y con más carácter de Aviñón. Bordeada por un canal del río Sorgue, conserva varias ruedas hidráulicas de madera que antiguamente movían los telares de las fábricas de seda y tratamiento. Es un lugar encantador para pasear, especialmente en verano, cuando la sombra de los plátanos y el murmullo del agua ofrecen un agradable frescor.
Explora también el barrio de la Banasterie , uno de los más antiguos, con sus calles estrechas y casas medievales. Busca la Place Pie , donde se encuentra Les Halles, el mercado cubierto de Aviñón, reconocible por su sorprendente fachada vegetal vertical. Dentro, encontrarás un festín para los sentidos con productos locales frescos: frutas, verduras, quesos, embutidos, vinos y mucho más. Es un lugar ideal para probar especialidades provenzales o comprar ingredientes para un picnic. Aviñón es considerada por muchos un paraíso para los gourmets, y Les Halles es un buen punto de partida para descubrirlo.

Mientras paseas, fíjate en los detalles arquitectónicos, las ventanas ornamentadas, las puertas antiguas y las pequeñas capillas. Descubrirás tiendas de artesanía local, galerías de arte y boutiques con encanto.
Festival de Aviñón: La Ciudad se Viste de Teatro
Si visitas Aviñón en julio, te encontrarás inmerso en uno de los eventos culturales más importantes del mundo: el Festival d'Avignon . Fundado en 1947 por Jean Vilar, este festival transforma la ciudad en un gigantesco escenario dedicado a las artes escénicas contemporáneas: teatro, danza, música y artes visuales.
Durante tres semanas, cientos de espectáculos tienen lugar en diversos escenarios, desde el prestigioso Cour d'Honneur del Palacio de los Papas hasta teatros, claustros, gimnasios e incluso al aire libre. El festival se divide en el "IN", con producciones oficiales seleccionadas, y el "OFF", un festival paralelo aún más grande y espontáneo con millas de compañías que presentan sus trabajos por toda la ciudad.
El ambiente durante el festival es eléctrico. Las calles se llenan de artistas, carteles, desfiles improvisados y espectadores de todo el mundo. Es una celebración vibrante de la creatividad y la expresión artística. Si planeas visitar Aviñón durante el festival (en 2025, por ejemplo, la 79ª edición está prevista del 5 al 26 de julio), es imprescindible reservar alojamiento y entradas con mucha antelación.
Otros Eventos y Placeres Provenzales
Aviñón es una ciudad viva durante todo el año, no solo en julio. Además del festival principal, hay otros eventos que pueden coincidir con tu visita:
- Conciertos Candlelight: Como se mencionó, estos conciertos a la luz de las velas en lugares históricos como el Palacio de los Papas ofrecen una experiencia musical íntima y especial.
- Fête de la Bière Artisanale: Un festival dedicado a las cervecerías artesanales locales, ideal para los amantes de la cerveza.
- Eventos musicales: La ciudad tiene una escena musical activa, con conciertos de diversos géneros, incluyendo música clásica, jazz y techno en diferentes locales.
- Mercados: Además de Les Halles, hay mercados semanales al aire libre y mercados de pulgas (brocantes) donde encontrar tesoros.
Y por supuesto, no puedes irte de Aviñón sin disfrutar de la gastronomía provenzal . Prueba platos típicos como la pisto, la tapenade, la sopa au pistou o la daube provenzal, acompañados de un vino local de Côtes du Rhône. Los restaurantes y bistrós abundan, ofreciendo desde cocina tradicional hasta propuestas más modernas.
Si el tiempo lo permite, considere un paseo en barco por el Ródano . Varias compañías ofrecen cruceros cortos que permiten ver el Palacio, el Puente y las orillas desde una perspectiva diferente.
Información Práctica para tu Visita a Aviñón
- Cómo llegar: Aviñón está muy bien comunicada. Cuenta con una estación de TGV (tren de alta velocidad) a las afueras (Avignon TGV), conectada con París (menos de 3 horas), Lyon, Marsella y otras ciudades francesas e internacionales. Renfe opera rutas AVE que conectan España con ciudades francesas, incluyendo Aviñón, facilitando el viaje en tren. También hay una estación en el centro (Avignon Centre) para trenes regionales (TER). El aeropuerto más cercano es Avignon-Provence, con vuelos limitados, siendo Marsella-Provenza (MRS) una opción más conectada internacionalmente.
- Aparcamiento: Si llegas en coche, aparcar dentro de las murallas puede ser complicado y caro. Hay varios aparcamientos de pago subterráneo intramuros (como el del Palacio de los Papas o Les Halles). Una buena alternativa son los grandes aparcamientos disuasorios gratuitos en las afueras (Parking des Italiens, Parking de l'Île Piot), conectados con el centro mediante lanzaderas gratuitas frecuentes.
- Avignon City Pass: Si planeas visitar varios museos y monumentos, considera adquirir el Avignon City Pass. Ofrece acceso gratuito a muchos sitios (incluido el Palacio, el Puente y varios museos) y descuentos en otros, además de poder incluir transporte público. Puede ser rentable si aprovechas bien sus ventajas. Infórmese en la Oficina de Turismo.
- Mejor Época para Visitar: La primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ofrecer el clima más agradable y menos multitudes que el verano. El verano (julio-agosto) es caluroso y concurrido, especialmente durante el Festival, pero también muy animado. El invierno es más tranquilo y frío, pero la ciudad sigue teniendo su encanto.
Conclusión: Aviñón, un destino inolvidable
Aviñón es mucho más que la ciudad donde residieron los Papas. Es un compendio de historia, arte, cultura y vida provenzal. Desde la magnificencia del Palacio de los Papas y la evocadora silueta del Puente de Saint-Bénézet, hasta el encanto de sus calles medievales, la riqueza de sus museos y la vitalidad de sus festivales, hay tanto qué ver en Aviñón que la ciudad deja una huella imborrable en cada visitante. Ya sea que dispongas de un día o de una semana, Aviñón te invita a sumergirte en su atmósfera única, a pasear sin prisas, a disfrutar de su gastronomía ya descubrir los tesoros que guarda tras sus imponentes murallas. Sin duda, una parada imprescindible en cualquier viaje por la Provenza.
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