Descubre las 11 mejores calas de Mallorca: Una guía definitiva del paraíso balear
Mallorca es mucho más que una isla; es un estado mental donde el tiempo parece detenerse entre el azul turquesa del Mediterráneo y el verde intenso de los pinares. Conocida mundialmente como la joya de las Baleares, esta isla ofrece un litoral que compite sin complejos con el Caribe o el Sudeste Asiático. Si estás planeando tu próxima escapada y buscas rincones donde la naturaleza se expresa en su máxima potencia, has llegado al lugar adecuado: descubre las 11 mejores calas de Mallorca en este extenso recorrido que hemos preparado para ti.
La orografía mallorquina es caprichosa. La Sierra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad, se precipita al mar en el norte creando calas de acceso vertiginoso y belleza dramática, mientras que el sur y el este nos regalan arenales de una blancura cegadora y aguas tan cristalinas que las embarcaciones parecen levitar. En este artículo, no solo listaremos nombres; te llevaremos de la mano por senderos de romero y salitre, te contaremos dónde encontrar el mejor atardecer y te daremos las claves para disfrutar de estos enclaves respetando su frágil ecosistema. Prepárate para sumergirte en un viaje sensorial único.

1. Caló des Moro: El icono del sureste
Es imposible hablar de la belleza balear sin mencionar el Caló des Moro. Situada en el municipio de Santanyí, esta cala se ha convertido en la imagen de postal por excelencia de la isla. Lo que hace especial a este lugar no es solo la transparencia inverosímil de sus aguas, sino su configuración geológica: una entrada de mar flanqueada por altas paredes de roca blanca cubiertas de pinos y arbustos, que protegen la orilla del viento y el oleaje, creando una piscina natural perfecta.
A pesar de su fama, el Caló des Moro conserva un aire salvaje. No encontrarás chiringuitos, ni tumbonas, ni servicios de alquiler de sombrillas. Es la naturaleza en estado puro. La playa en sí es pequeña y el espacio de arena puede ser escaso dependiendo de las mareas y los temporales de invierno, pero la experiencia de nadar entre sus acantilados es inigualable. Muchos visitantes optan por instalarse en las rocas adyacentes o simplemente flotar en el agua durante horas. Es, sin duda, una de las paradas obligatorias cuando uno se propone: descubre las 11 mejores calas de Mallorca.
El acceso requiere cierto esfuerzo físico y planificación. Debido a la masificación en los meses de julio y agosto, el acceso en coche privado está restringido en las inmediaciones para proteger el entorno. Lo ideal es aparcar en el pueblo de Santanyí o en el estacionamiento habilitado cerca de Cala Llombards y caminar o tomar el autobús lanzadera. El sendero final desciende de manera pronunciada, por lo que se recomienda calzado adecuado.
El Caló des Moro es uno de los secretos mejor guardados de las Baleares, pareciendo una piscina natural perfecta enclavada entre dos grandes rocas.
2. Sa Calobra y el Torrent de Pareis: La majestuosidad de la Tramuntana
Si el sur es sinónimo de arena blanca, el norte es sinónimo de drama geológico. Sa Calobra no es una cala convencional; es el desenlace épico de una de las carreteras más espectaculares de Europa y la desembocadura de un cañón kárstico monumental: el Torrent de Pareis. Para llegar aquí, hay que descender por una carretera que es una obra de ingeniería en sí misma, famosa por el "Nudo de la Corbata", una curva de 270 grados que se pliega sobre sí misma.
Al llegar al nivel del mar, te recibe una primera cala pequeña, pero el verdadero tesoro se encuentra tras atravesar dos túneles peatonales excavados en la roca viva. Al salir de la oscuridad de los túneles, la luz te golpea y te encuentras en una playa de guijarros (codols) flanqueada por dos paredes verticales de más de 200 metros de altura. La acústica del lugar es tan impresionante que anualmente se celebra aquí un concierto coral.
Te puede interesar:
Descubre qué ver en Conil (y un atardecer en El Palmar)El agua en Sa Calobra es de un azul profundo y refrescante, alimentada por los manantiales de la montaña. Es un lugar que exige respeto y admiración. No es el sitio para tumbarse cómodamente en la arena (trae esterilla gruesa o silla), sino para sentirse pequeño ante la inmensidad de la naturaleza. Si te gusta el senderismo, puedes intentar descender el torrente desde Escorca, una ruta exigente de varias horas solo apta para expertos o con guía.

3. Cala Varques: El refugio de los espíritus libres
En la costa este, cerca de Manacor, se esconde Cala Varques, un bastión de la tranquilidad y el espíritu hippie de la isla. A diferencia de otras calas urbanizadas, Cala Varques se ha mantenido virgen gracias a su acceso, que requiere una caminata de unos 15 a 20 minutos a través de un pinar y senderos de tierra roja. No hay hoteles a la vista, ni carreteras asfaltadas que lleguen hasta la orilla.
Esta cala es famosa no solo por su arena blanca y fina, sino por lo que esconde bajo la superficie y en sus alrededores. Posee uno de los sistemas de cuevas submarinas y terrestres más fascinantes de Europa, lo que la convierte en un punto de peregrinación para espeleólogos y escaladores, quienes practican el psicobloc (escalada sin cuerda sobre el agua) en los acantilados vecinos.
El ambiente aquí es relajado y, a menudo, naturista. En verano, es común encontrar yates fondeados en la bahía, atraídos por el color turquesa neón del agua. Un consejo para los exploradores: si caminas por los acantilados hacia el sur, encontrarás un arco de roca natural, un puente de piedra esculpido por la erosión que es una maravilla fotográfica.
Esta cala virgen puede presumir de tener uno de los conjuntos de cuevas submarinas más grandes de Europa, lo cual es un verdadero tesoro para los aficionados al buceo.
4. Cala Mondragó y S'Amarador: El corazón del Parque Natural
Cuando descubre las 11 mejores calas de Mallorca, te das cuenta de que algunas vienen en pares. Este es el caso de Cala Mondragó (también conocida como Sa Font de n'Alis) y su hermana mayor, S'Amarador. Ambas forman parte del Parque Natural de Mondragó, un área protegida en el municipio de Santanyí que ha salvado a este litoral de la urbanización masiva.
El entorno es idílico: dunas, humedales donde descansan aves migratorias, bosques de pinos que llegan hasta la arena y senderos que invitan a caminar entre baño y baño. Cala Mondragó es la más accesible y cuenta con servicios de restauración, pero si buscas algo más de amplitud y tranquilidad, solo tienes que seguir el camino de piedra que bordea la costa hacia la derecha para llegar a S'Amarador.
S'Amarador fue elegida hace años como la "mejor playa de Europa" por una web de turismo, y no es difícil entender por qué. Es una playa virgen, de arena fina y blanca, con una entrada al mar suave y progresiva, ideal para familias con niños. El agua tiene esa claridad típica del sureste mallorquín que hace que el snorkel sea una delicia, pudiendo observar bancos de peces plateados, estrellas de mar y, si tienes suerte, algún pulpo tímido entre las rocas.

5. Cala Agulla: El paraíso del noreste
Viajamos ahora hacia el municipio de Capdepera, en el extremo noreste de la isla, para encontrarnos con Cala Agulla. Declarada Área Natural de Especial Interés (ANEI), esta playa es un ejemplo perfecto de equilibrio entre preservación natural y disfrute turístico. Aunque es una playa popular, su gran extensión de arena permite que, incluso en agosto, uno pueda encontrar su espacio vital.
Lo más característico de Cala Agulla es el entorno forestal que la abraza. Un extenso pinar ofrece sombra natural y es el lugar perfecto para un picnic después de una mañana de sol. Dependiendo de la dirección del viento, la playa puede cambiar de fisonomía, a veces más ancha, a veces más rocosa, y el agua puede variar de un azul celeste a un rosa pálido en el atardecer.
Es un punto de partida excelente para excursiones a pie hacia calas vecinas como Cala Moltó o Cala Mesquida, a través de senderos que cruzan las dunas y el bosque. A pesar de estar cerca del núcleo turístico de Cala Ratjada, Cala Agulla mantiene una dignidad salvaje, especialmente en sus extremos, donde las rocas invitan a la exploración submarina.
El agua cristalina se presenta con tonos azul claro, convirtiéndola en un sitio ideal para ir a nadar o practicar deportes acuáticos en un entorno protegido.
6. Cala Deià: La musa de los artistas
Volvemos a la Sierra de Tramuntana para visitar una cala que ha seducido a escritores, pintores y músicos durante décadas: Cala Deià. Situada a los pies del pintoresco pueblo de Deià, hogar adoptivo del escritor Robert Graves, esta cala no es de arena, sino de cantos rodados y rocas, pero su belleza es indiscutible y magnética.
El agua aquí adquiere tonalidades verde esmeralda y azul profundo debido a la vegetación circundante y a los fondos rocosos y de posidonia. Es un lugar con un aura bohemia y sofisticada. No es raro encontrarse con alguna celebridad disfrutando de un arroz o un pescado fresco en uno de los dos restaurantes rústicos que se asoman al mar, famosos por haber aparecido en series internacionales como "El Infiltrado" (The Night Manager).
El acceso se puede hacer en coche (el aparcamiento es muy limitado y de pago) o bajando a pie desde el pueblo a través de un sendero empedrado, una caminata de unos 30 minutos que es una delicia para los sentidos, atravesando bancales de olivos y limoneros. Cala Deià es la prueba de que una playa no necesita arena fina para ser perfecta; su encanto reside en su autenticidad y su atmósfera atemporal.

7. Cala Llombards: La piscina familiar perfecta
Cala Llombards es la definición de comodidad sin sacrificar la belleza natural. Situada también en la costa de Santanyí, esta cala es una profunda lengua de arena blanca que se adentra tierra adentro, flanqueada por acantilados bajos coronados por pinos y algunas casas de veraneo que se integran respetuosamente en el paisaje.
Lo que hace que Cala Llombards sea esencial cuando descubre las 11 mejores calas de Mallorca es la calidad de su agua. Al ser una cala cerrada y profunda, el mar suele estar como un plato, tranquilo y transparente, ideal para nadar largas distancias o para que los niños jueguen sin peligro. Los colores del agua aquí son hipnóticos, degradándose desde el transparente en la orilla hasta el turquesa eléctrico y el azul cobalto en la profundidad.
En los laterales rocosos de la cala, se encuentran las tradicionales "escaramujos" o varaderos de pescadores, rampas de cemento y madera que los locales utilizan como solárium improvisado. Además, muy cerca de la cala se encuentra el mirador de Es Pontàs, un arco de roca natural en medio del mar que es uno de los monumentos naturales más fotografiados de la isla, especialmente al atardecer.
8. Cala Formentor: Elegancia en el norte
Cala Formentor (o Playa de Formentor) es historia viva del turismo de lujo en el Mediterráneo. Situada en la península del mismo nombre, cerca del Puerto de Pollença, esta playa estrecha pero muy larga se caracteriza por los pinos y encinas que crecen casi horizontalmente, buscando el mar, y que proporcionan una sombra natural exquisita sobre la arena finísima.
Las vistas desde la playa son espectaculares, con la bahía de Pollença y las montañas de la Tramuntana como telón de fondo. Es una playa de aguas calmas y poco profundas, lo que le da un aspecto lagunar. Aquí se respira un aire de exclusividad clásica, legado del histórico Hotel Formentor, que ha alojado a personalidades como Winston Churchill, Grace Kelly o Charles Chaplin.
Llegar a Cala Formentor puede hacerse en coche (con aparcamiento de pago) o, de manera más romántica, en barco desde el Puerto de Pollença. El trayecto marítimo ofrece una perspectiva única de la costa norte y permite evitar el tráfico de la sinuosa carretera que lleva al faro.
Esta playa reúne personalidad y belleza paisajística con vistas a la bahía de Pollensa, y el bosque de pinos de las inmediaciones llega justo hasta la fina arena.
9. Cala Tuent: La tranquilidad bajo el Puig Major
Si te gustó Sa Calobra pero te agobió la multitud, Cala Tuent es tu salvación. Situada a pocos kilómetros de distancia, pero con un ambiente totalmente diferente, esta cala es uno de los pocos lugares en la costa norte donde es posible encontrar soledad incluso en verano. Dominada por la imponente presencia del Puig Major, la montaña más alta de las Baleares, Cala Tuent es un anfiteatro natural de belleza sobrecogedora.
La playa es de grava y piedras, y el agua tiene una claridad excepcional, perfecta para el buceo y el snorkel. El fondo marino cae rápidamente, por lo que es ideal para nadadores experimentados. Lo mejor de Cala Tuent es su entorno: olivares centenarios, pinos retorcidos por el viento y el silencio, solo roto por el canto de las cigarras y el rumor de las olas.
No hay transporte público regular (salvo algún barco en temporada alta desde Sóller), lo que filtra mucho la afluencia de visitantes. Hay un restaurante rústico cerca, famoso por sus paellas, donde comer con vistas a este paisaje virgen es un lujo que no tiene precio.

10. Es Trenc: El Caribe mediterráneo
Técnicamente Es Trenc es una playa y no una cala encajonada entre rocas, pero ninguna lista de los mejores lugares de baño de Mallorca estaría completa sin ella. Es el último gran arenal virgen de la isla, varios kilómetros de arena blanca deslumbrante y aguas de un turquesa tan intenso que cuesta creer que estemos en Europa.
Situada en el sur, cerca de la Colonia de Sant Jordi, Es Trenc forma parte de un área natural protegida que incluye las salinas (Salobrar de Campos), donde se extrae la famosa flor de sal. Detrás de la playa, no hay hoteles ni apartamentos, solo un sistema dunar y vegetación mediterránea. A lo largo de la playa, encontrarás antiguos búnkers de la guerra civil, ahora decorados con versos y pintadas artísticas, que añaden un toque surrealista al paisaje.
Es Trenc es también un bastión del nudismo y la libertad. Sus aguas son muy poco profundas, lo que permite caminar decenas de metros mar adentro con el agua por la cintura, una sensación de inmensidad y libertad absoluta. Al atardecer, el sol cae sobre el mar creando reflejos dorados y violetas que convierten este lugar en uno de los spots más románticos de la isla.
La playa de Es Trenc es el último arenal de grandes dimensiones de Mallorca y una de las mejores playas de España, famosa por sus aguas caribeñas.
11. Cala Mitjana (Felanitx): La joya escondida
Para cerrar esta lista donde te invitamos a que descubre las 11 mejores calas de Mallorca, elegimos una joya difícil de encontrar pero imposible de olvidar: Cala Mitjana, situada cerca de Cala d'Or y Portocolom (no confundir con la del norte cerca de Artà). Es una cala pequeña, encajada en una bahía estrecha que la protege casi por completo del mar abierto.
El acceso por tierra es complicado y a menudo confuso debido a fincas privadas, lo que hace que la mayoría de sus visitantes lleguen por mar o caminando desde la vecina Cala Sa Nau (un paseo de unos 20 minutos por los acantilados). Esta dificultad es su mejor defensa. Al llegar, te encuentras con una lengua de arena fina y un agua que parece una piscina de cristal.
Es un lugar íntimo, rodeado de vegetación baja y rocas calizas blancas. La sensación de aislamiento y exclusividad es total. Es el lugar perfecto para terminar el viaje, reflexionando sobre la increíble diversidad y belleza que Mallorca es capaz de ofrecer en tan pocos kilómetros cuadrados.
Consejos prácticos para disfrutar de las calas de Mallorca
Para que tu experiencia sea perfecta al visitar estos paraísos, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- La Posidonia no es suciedad: En muchas playas verás restos de plantas secas en la orilla o manchas oscuras en el agua. Es Posidonia oceánica, una planta (no un alga) vital para el ecosistema. Es la responsable de oxigenar el agua y mantenerla cristalina. Su presencia indica que el mar está sano. ¡Respétala!
- Madrugar es clave: En los meses de julio y agosto, las calas más famosas como Caló des Moro o Es Trenc se llenan rápidamente. Llegar antes de las 9:00 AM te garantiza sitio y tranquilidad.
- El calzado importa: Muchas de las mejores calas (Deià, Sa Calobra, Tuent) son de piedras. Unos escarpines o zapatos de agua cambiarán tu experiencia de "dolorosa" a "placentera".
- Protección solar y agua: En las calas vírgenes (Varques, Tuent, Coll Baix) no hay chiringuitos ni sombras artificiales. Lleva siempre suficiente agua, comida y una sombrilla si vas a estar muchas horas.
- Respeto al entorno: Mallorca sufre una gran presión turística. Llévate toda tu basura, no te salgas de los senderos marcados para no dañar las dunas y respeta la tranquilidad de los vecinos en las zonas urbanizadas.
Mallorca es un tesoro frágil. Disfrutar de su belleza conlleva la responsabilidad de cuidarla para que futuras generaciones también puedan decir que han descubierto el paraíso en la tierra.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la mejor cala de Mallorca para ir con niños?
Cala Llombards y Cala Agulla son excelentes opciones. Tienen arena fina, mucho espacio para jugar y aguas poco profundas y tranquilas. Además, cuentan con servicios básicos y acceso fácil en coche, lo que facilita la logística familiar.
¿Qué calas son mejores para hacer snorkel?
Casi todas las calas rocosas son ideales, pero Cala Varques, Cala Mondragó y Cala Tuent destacan por la claridad de sus aguas y la riqueza de vida marina cerca de los acantilados. Recuerda llevar tu máscara y tubo.
¿Cómo se accede a Caló des Moro?
El acceso directo en coche está restringido en verano. Debes aparcar en el estacionamiento gratuito de Cala Llombards o en el pueblo de Santanyí y tomar un autobús lanzadera. Desde la parada, hay que caminar unos 15-20 minutos y descender por una escalera empinada de roca.
¿Cuándo es la mejor época para visitar las calas de Mallorca?
Los meses de junio y septiembre son ideales. El agua tiene una temperatura agradable para el baño, el clima es soleado, pero hay significativamente menos gente que en julio y agosto. Octubre también puede ser una opción fantástica si el tiempo acompaña.
¿Hay playas nudistas en Mallorca?
Sí, Mallorca tiene una larga tradición naturista. Es Trenc, Cala Varques y Cala Mesquida tienen zonas habitualmente frecuentadas por nudistas, aunque la convivencia con bañistas textiles es totalmente normal y respetuosa en casi todas las calas vírgenes.
¿Es necesario alquilar un coche para visitar estas calas?
Aunque el transporte público en Mallorca ha mejorado, alquilar un coche es altamente recomendable si quieres descubre las 11 mejores calas de Mallorca con libertad y flexibilidad, especialmente para llegar a lugares como Cala Tuent, Sa Calobra o Cala Varques, donde el transporte público es limitado o inexistente.
Con esta guía, ya tienes todo lo necesario para explorar el litoral mallorquín. Cada cala tiene su propia alma y su propio ritmo; solo te queda elegir cuál será la banda sonora de tu verano. ¡Feliz viaje!
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