Descubre Que ver en La Ville Close de Concarneau
La región de Bretaña, en el extremo occidental de Francia, es una tierra de leyendas, granito y mar embravecido. Sin embargo, entre sus costas salvajes y sus pueblos pesqueros, existe un lugar que parece suspendido en el tiempo, una isla de piedra que desafía las mareas y los siglos. Si estás planeando un viaje por el departamento de Finistère, debes marcar en rojo un destino ineludible. Descubre que ver en La Ville Close de Concarneau, una ciudadela amurallada que es, sin duda, uno de los monumentos más visitados y queridos de toda Bretaña.
Concarneau no es solo un puerto pesquero; es una ciudad con doble identidad. Por un lado, la ciudad moderna y dinámica que se extiende por la costa; por otro, la "Ville Close" (Ciudad Cerrada), un islote fortificado de apenas 380 metros de largo por 100 de ancho que encierra siglos de historia militar, comercial y marítima. Al cruzar el puente que une el continente con esta fortaleza, el visitante deja atrás el siglo XXI para sumergirse en una atmósfera medieval donde cada piedra cuenta una historia de asedios, comercio de vino y pesca de altura.

Un Viaje a Través de la Historia de Concarneau
Para apreciar verdaderamente lo que vas a ver, es fundamental entender el contexto. La Ville Close no es un decorado; es un superviviente. Originalmente, este islote rocoso fue ocupado por monjes de la abadía de Landévennec alrededor del siglo XI, convirtiéndose en un priorato.
Sin embargo, su posición estratégica en una bahía protegida pronto atrajo intereses militares. Durante la Edad Media, la ciudad fue objeto de disputas constantes entre ingleses y franceses, especialmente durante la Guerra de Sucesión de Bretaña. Un dato fascinante es que la ciudad sufrió un asedio en 1373, liberado por el famoso condestable Bertrand du Guesclin, quien expulsó a la guarnición inglesa.
A lo largo de los siglos XV y XVI, las murallas se reforzaron para adaptarse a la artillería de pólvora. Pero fue el famoso ingeniero militar de Luis XIV, Sébastien Le Prestre de Vauban, quien dejó su huella indeleble en el siglo XVII. Vauban modificó las fortificaciones, eliminando las techumbres de las torres para instalar plataformas de cañones y rediseñando los sistemas defensivos para proteger la costa bretona de las incursiones enemigas.
Hoy en día, cuando descubre que ver en La Ville Close de Concarneau, estás caminando sobre el legado de estos ingenieros y soldados, pero también sobre la memoria de miles de pescadores que convirtieron a Concarneau en uno de los puertos atuneros y sardineros más importantes de Europa.
La Entrada Principal: El Campanario y el Reloj Solar
La aventura comienza en el acceso principal, situado frente a la Place Jean Jaurès. Aquí encontrarás el primer gran monumento: el Beffroi (Campanario). Esta estructura icónica, que domina la entrada, no es original de la época medieval, sino que fue reconstruida y modificada con el tiempo. Lo que capta la atención de todos los fotógrafos es el reloj solar que adorna la fachada, con su lema en latín que nos recuerda el paso inexorable del tiempo: "Tempus fugit velut umbra" (El tiempo huye como una sombra).
Al cruzar los puentes que salvan el foso (antiguamente puentes levadizos), fíjate en la solidez del granito. Estás entrando en una "isla dentro de la ciudad". Justo después de pasar la puerta fortificada, te encontrarás con dos inmensos cañones que apuntan simbólicamente hacia la ciudad moderna, guardianes silenciosos de una era pasada.
Te puede interesar:
Albania es seguro: Guía y consejos de viajeA mano derecha, tras la entrada, se encuentra la Torre del Gobernador. Aunque su nombre sugiere que allí vivía la máxima autoridad, en realidad sirvió como alojamiento para el mayor y la guarnición. Hoy en día, este edificio ha sido restaurado y a menudo alberga exposiciones temporales o sirve como punto de información sobre el patrimonio local.

Rue Vauban: La Arteria Vital de la Ciudadela
Una vez dentro de las murallas, la Rue Vauban se despliega ante ti. Es la calle principal y la columna vertebral de la Ville Close. A diferencia de otras ciudadelas que pueden parecer museos fríos, esta calle vibra con vida. Si tu objetivo es descubre que ver en La Ville Close de Concarneau más allá de las piedras, aquí es donde encontrarás el alma comercial de la villa.
La calle está flanqueada por encantadoras casas de granito y algunas de entramado de madera, típicas de la arquitectura bretona. Históricamente, muchas de estas casas pertenecían a armadores y comerciantes ricos. Hoy, sus plantas bajas están ocupadas por tiendas de recuerdos, galerías de arte y, lo más importante, tiendas de productos locales.
No puedes pasear por aquí sin sentir el aroma de la mantequilla y el azúcar. Las biscuitries (fábricas de galletas) ofrecen degustaciones de las famosas galletas de mantequilla bretonas (palets y galettes) y del Kouign-Amann, el pastel de mantequilla por excelencia de la región. También verás numerosas tiendas dedicadas a la moda marinera: las clásicas camisetas de rayas (marinières) y los impermeables amarillos que son casi un uniforme en Bretaña.
A medida que avanzas por la Rue Vauban, observa los detalles arquitectónicos: los dinteles grabados, las pequeñas ventanas abuhardilladas y los carteles de hierro forjado. Es un lugar perfecto para el "flâneur", el paseante que disfruta observando sin prisa.
El Museo de la Pesca (Musée de la Pêche): Un Imprescindible
Situado justo en la Rue Vauban, ocupando el antiguo arsenal de la ciudad, se encuentra el Musée de la Pêche. Si solo tienes tiempo para entrar a un edificio en tu visita, que sea este. Concarneau es, ante todo, una ciudad de marineros, y este museo es el guardián de esa identidad.
Fundado en 1961, este museo es pionero en Francia por su dedicación exclusiva a las técnicas y la historia de la pesca mundial. Pero no esperes un museo aburrido lleno de redes viejas. La museografía es moderna y didáctica, explicando desde la pesca de la sardina que hizo rica a la ciudad en el siglo XIX, hasta la caza de la ballena y la pesca del atún tropical.
La joya de la corona del museo no está dentro del edificio, sino flotando en el agua. Con tu entrada, tienes acceso al Hémérica, un arrastrero lateral real amarrado en el muelle del museo. Subir a bordo del Hémérica es una experiencia inmersiva. Puedes visitar la cubierta, el puente de mando, la sala de máquinas, los camarotes de la tripulación y la bodega de pescado. Es una oportunidad única para comprender la dureza de la vida en el mar y cómo vivían los marineros durante semanas en las frías aguas del Atlántico norte.(Visit A City)

Las Murallas: Un Paseo con Vistas al Mar
Para muchos, el punto culminante cuando uno descubre que ver en La Ville Close de Concarneau es el paseo por las murallas (les remparts). Hay varios puntos de acceso a través de escaleras de piedra a lo largo de la Rue Vauban y cerca de las puertas.
Caminar por el camino de ronda te ofrece una perspectiva completamente diferente. Desde las alturas, puedes ver a un lado los tejados de pizarra de la ciudadela, con sus chimeneas humeantes y jardines ocultos que no se ven desde la calle. Hacia el otro lado, se abre el panorama del puerto de Concarneau.
Hacia el este, verás el puerto deportivo (port de plaisance), lleno de veleros y yates modernos que contrastan con la antigüedad de las murallas. Hacia el oeste, el puerto pesquero industrial, donde todavía hoy descargan los grandes atuneros y los barcos costeros. Es fascinante observar el trasiego de los barcos, el trabajo en el dique seco y el movimiento de las gaviotas que siempre acompañan a los pesqueros.
Las murallas son de granito, con un grosor impresionante que varía entre 2,5 y 3 metros, diseñadas para resistir tanto el oleaje como los cañones enemigos.(Ando y Reando) El recorrido completo no siempre está abierto en su totalidad por razones de seguridad o restauración, pero los tramos accesibles ofrecen las mejores vistas panorámicas de la bahía y son el lugar ideal para ver la puesta de sol.
La Place Saint-Guénolé y la Fuente
Continuando por la Rue Vauban, llegarás al corazón social de la Ville Close: la Place Saint-Guénolé. Esta plaza recibe su nombre del santo patrón de la antigua iglesia que una vez ocupó este lugar. Desafortunadamente, la iglesia original sufrió daños irreparables y fue demolida en el siglo XIX para construir una nueva (que a su vez fue reemplazada), pero se conservan vestigios importantes, como el antiguo portal románico y algunas columnas que dan un aire de ruina romántica al espacio.
En el centro de la plaza destaca una hermosa fuente de granito. Es el lugar perfecto para hacer una pausa, sentarse en un banco y disfrutar de un helado artesanal o una crêpe comprada en los puestos cercanos. La plaza está rodeada de terrazas de restaurantes y es el escenario de muchos eventos culturales, espectáculos callejeros y conciertos durante el verano.

La Porte du Vin y el Comercio Marítimo
Desde la Place Saint-Guénolé, se abre un acceso lateral conocido como la Porte du Vin (Puerta del Vino). Este nombre no es casualidad y nos habla de la historia comercial de Concarneau. Durante siglos, este puerto fue un punto clave en la ruta del vino que venía de la región de Burdeos y Aquitania hacia el norte de Europa y Gran Bretaña. Los barcos descargaban aquí sus barriles, y esta puerta era el punto de entrada de esas preciadas mercancías.
Al cruzar esta puerta, sales directamente a un muelle exterior que da al puerto pesquero. Es una zona más tranquila que la Rue Vauban, ideal para sentir la brisa marina y observar los barcos de pesca más de cerca. Aquí, la conexión entre la fortaleza y su razón de ser (el mar) es más palpable que nunca.
El Carré des Larrons y el Anfiteatro
En el extremo sur de la isla, la ciudadela se estrecha. Aquí se encuentra una zona conocida como el Carré des Larrons. Es un espacio abierto donde a menudo se celebran eventos al aire libre. Cerca de aquí, integrándose con las fortificaciones, hay un pequeño anfiteatro al aire libre. Si visitas Concarneau en agosto, durante el famoso Festival des Filets Bleus (Festival de las Redes Azules), es probable que encuentres aquí espectáculos de música celta, bailes bretones y coros de marineros.
El Festival des Filets Bleus es una institución en sí mismo. Nacido en 1905, es uno de los festivales folclóricos más antiguos de Francia. Se creó originalmente como una obra de caridad para ayudar a las familias de los pescadores durante una terrible crisis de la sardina, cuando los bancos de peces desaparecieron y la pobreza asoló la costa. Hoy, es una celebración vibrante de la cultura bretona, con trajes tradicionales, desfiles y música de biniou (gaita bretona) y bombarda.
La Porte du Passage y "Le Petit Bac"
En el extremo opuesto a la entrada principal, al final de la Ville Close, se encuentra la Porte du Passage. Esta puerta servía históricamente para conectar la ciudadela con la otra orilla de la ría, el barrio conocido como "Le Passage".
Una de las experiencias más encantadoras y económicas (cuesta apenas 1 euro o similar) que puedes vivir aquí es tomar "Le Petit Bac". Es el ferry más pequeño del mundo (o al menos, uno de los más cortos). Se trata de una pequeña embarcación que cruza incesantemente los pocos metros de agua que separan la Ville Close del barrio de Lanriec/Le Passage en la orilla opuesta.
Tomar este pequeño barco no solo te ahorra una larga caminata alrededor del puerto, sino que te ofrece una vista única de las murallas desde el nivel del agua, permitiéndote apreciar la magnitud de la construcción defensiva sobre la roca. Al llegar al otro lado, puedes explorar el barrio de Le Passage, tradicionalmente un barrio de pescadores y trabajadores de las fábricas de conservas, que ofrece una vista de postal de la Ville Close completa reflejada en el agua.

Gastronomía en la Ville Close: ¿Qué comer?
No puedes decir que descubre que ver en La Ville Close de Concarneau si no has probado sus sabores. La gastronomía aquí es robusta, dulce y salada a la vez.
- Sardinas en conserva: Concarneau es la cuna de la industria conservera moderna. Las "sardinas millésimées" (de añada) son un producto gourmet. Al igual que el buen vino, estas sardinas en aceite de oliva mejoran con los años. En las tiendas de la Ville Close encontrarás latas con diseños artísticos preciosos que son el souvenir perfecto.
- Kouign-Amann: Es una "bomba" calórica deliciosa hecha de masa de pan, mucha mantequilla salada y azúcar, que se carameliza al hornearse. Cómelo tibio.
- Crêpes y Galettes: Las galettes (de trigo sarraceno y saladas) y las crêpes (de trigo blanco y dulces) son la base de la dieta. Acompaña tu comida con una taza (bolée) de sidra bretona artesanal.
- Marisco: Si te sientas en uno de los restaurantes intramuros, prueba los mejillones (moules-frites) o las ostras de la región.
Más Allá de las Murallas: Qué Ver Cerca de la Ville Close
Aunque la ciudadela es la estrella, los alrededores completan la visita perfecta.
El Castillo de Kériolet (Château de Keriolet)
A solo unos minutos en coche (o en un pequeño tren turístico que a veces conecta con la ciudad), se encuentra esta joya neogótica. Su historia es digna de una novela. Fue transformado en el siglo XIX por una princesa rusa, Zénaïde Narischkine Youssoupoff, tía del zar Nicolás II, para su joven marido francés. La arquitectura es una fantasía romántica con gárgolas, torres y salas opulentas. El castillo tiene una conexión con la historia rusa, ya que el príncipe Félix Youssoupoff, uno de los asesinos de Rasputín, fue propietario del castillo y lo visitaba.
El Marinarium
Situado cerca de la Ville Close, es la vitrina de la Estación de Biología Marina del Museo Nacional de Historia Natural. Es el centro de biología marina más antiguo del mundo aún en actividad (fundado en 1859). Aquí podrás ver acuarios con la fauna local, piscinas táctiles y exposiciones sobre la biodiversidad del océano Atlántico. Es una visita educativa fantástica, especialmente si viajas con niños.
Las Playas (Plage des Sables Blancs)
Si el tiempo lo permite, Concarneau ofrece hermosas playas. La Plage des Sables Blancs es la más popular y familiar, perfecta para un descanso después de visitar las murallas.

Consejos Prácticos para tu Visita
- Mejor momento para ir: El verano (julio y agosto) garantiza más actividad y clima cálido, pero la Ville Close puede estar muy concurrida. Si buscas tranquilidad y fotos sin gente, ve temprano por la mañana (antes de las 10:00) o al atardecer. La primavera y principios de otoño (mayo, junio, septiembre) son ideales.
- Aparcamiento: No se puede entrar en coche a la Ville Close (salvo residentes y servicios). Hay aparcamientos grandes cerca del puerto y de la estación de tren antigua. En verano, el aparcamiento puede ser difícil, así que llega pronto.
- Calzado: Las calles son empedradas (pavés). Lleva calzado cómodo; los tacones son una mala idea aquí.
- Tiempo: El clima bretón es cambiante. Puede llover y salir el sol tres veces en el mismo día. Lleva siempre capas y un impermeable ligero.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la Ville Close de Concarneau?
Para una visita relajada que incluya caminar por la calle principal, recorrer las murallas y visitar el Museo de la Pesca, se recomiendan entre 2 y 3 horas. Si planeas comer allí o tomar el ferry al barrio de Le Passage, cuenta con medio día (4 horas).
¿Es gratis entrar a la Ville Close?
Sí, el acceso a la Ville Close es totalmente gratuito. Puedes pasear por sus calles y entrar en la ciudadela sin pagar. Sin embargo, atracciones específicas dentro de ella, como el Museo de la Pesca, sí tienen un coste de entrada. El acceso a las murallas suele ser gratuito, aunque en algunas temporadas o eventos podría haber restricciones.
¿Se permiten perros en la Ville Close?
Sí, los perros están permitidos en las calles de la Ville Close siempre que vayan atados. Son bienvenidos en la mayoría de las áreas al aire libre. Sin embargo, generalmente no se les permite la entrada al Museo de la Pesca (salvo perros guía).
¿Es accesible para personas con movilidad reducida?
La calle principal (Rue Vauban) es relativamente plana, pero está empedrada, lo que puede dificultar el tránsito de sillas de ruedas. El acceso a las murallas implica escaleras y no es accesible para sillas de ruedas. Sin embargo, se puede disfrutar del ambiente general y la plaza principal sin subir a las murallas.
¿Cuándo es el mercado en Concarneau?
El mercado tradicional se celebra los viernes por la mañana frente a la Ville Close (Place Jean Jaurès). Es un momento excelente para visitar, ya que la ciudad se llena de puestos de productos locales, pero ten en cuenta que aparcar será más difícil.
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