Descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos
Si hay un lugar en el mundo donde la historia, la arquitectura medieval y la viticultura de excelencia convergen en perfecta armonía, ese lugar se encuentra en el suroeste de Francia. Descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos, una experiencia sensorial y cultural que trasciende el mero acto de catar vino para convertirse en un viaje a través del tiempo. Esta región, venerada por enólogos y viajeros por igual, no es solo un destino turístico; es un paisaje cultural vivo que ha sido moldeado por la mano del hombre y la naturaleza durante casi dos milenios.
Saint-Émilion es un pueblo histórico rodeado de viñedos, reconocido internacionalmente y visitado por más de un millón de turistas cada año. Al adentrarse en sus callejuelas empedradas y contemplar el mar de viñas que se extiende hasta el horizonte, uno comprende por qué la UNESCO lo incluyó en su lista de Patrimonio de la Humanidad en 1999 como un "Paisaje Cultural".

El Corazón Medieval: Saint-Émilion
La historia de este encantador pueblo comienza mucho antes de que sus vinos alcanzaran la fama mundial que hoy ostentan. La leyenda nos habla de un monje de Bretaña que huyó de Vannes, su ciudad natal, para buscar refugio en una de las cuevas naturales en un lugar llamado Ascum bas (el antiguo nombre del pueblo) en el siglo VIII. Este monje se llamaba Émilion. Viviendo como ermitaño, realizó algunos milagros y rápidamente se hizo famoso en la región e incluso más allá de sus fronteras, atrayendo a discípulos que eventualmente fundaron la ciudad que hoy lleva su nombre.
Cuando descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos, lo primero que le impactará es la piedra. La ciudad está construida sobre y dentro de un gran macizo de piedra caliza. Desde el siglo IX hasta el XIX, los hombres tuvieron la voluntad de minar el suelo para estandarizar el aspecto arquitectónico no solo de la ciudad de Saint-Émilion sino también de algunas de la región, como Burdeos.
La Iglesia Monolítica y el Mundo Subterráneo
Uno de los tesoros más impresionantes que descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos es, paradójicamente, lo que no se ve a simple vista desde la superficie. La Iglesia Monolítica es el edificio religioso subterráneo más grande de Europa. Su particularidad reside en que fue excavada en un único bloque de piedra caliza ("mono" significa uno y "litos" piedra) y, hasta la punta del campanario, mide 68 metros de altura.
Este monumento es el corazón espiritual de la ciudad. En su interior, la atmósfera es solemne y fresca, una cápsula del tiempo que nos transporta al siglo XII. Para visitarla es imprescindible unirse a una visita guiada, ya que es la única forma de acceder a su interior, así como a las catacumbas y a la cueva original del monje Émilion. En esta cueva se encuentra el llamado "trono de la fertilidad"; se dice que muchas mujeres se sientan en él esperando quedarse embarazadas, y la Oficina de Turismo incluso conserva álbumes de fotos de bebés nacidos tras esta "intervención" milagrosa.
Hoy en día, la extracción de piedra ha terminado, pero todavía hay 200 km de galerías subterráneas bajo el pueblo y sus viñedos, que permanecen como prueba de esa actividad. Estas galerías ofrecen condiciones ideales de temperatura y humedad, convirtiéndose en bodegas naturales perfectas para el envejecimiento del vino.

Monumentos y Calles Emblemáticas
Caminar por Saint-Émilion es un ejercicio físico y estético. Las calles, conocidas como tertres, son empinadas y pavimentadas con adoquines irregulares que cuentan historias de siglos pasados. La Rue du Tertre de la Tente es quizás la más famosa por su inclinación, requiriendo calzado cómodo y paso firme.
Entre los monumentos que dominan el horizonte destaca la Torre del Rey (La Tour du Roy). Este torreón del siglo XIII es el único donjon románico que se conserva intacto en la Gironda. Desde su cima, tras subir 118 escalones, se obtiene una de las mejores vistas panorámicas de la jurisdicción, permitiendo al visitante abrazar con la mirada la inmensidad del viñedo.
Otro punto de interés imperdible es el Claustro de los Cordeliers. Este antiguo convento franciscano, cuyas ruinas románticas están cubiertas de vegetación, es hoy un espacio singular donde se elabora y degusta el Crémant de Bordeaux, un vino espumoso local. Es un lugar ideal para un picnic relajado entre columnas históricas y sombras de árboles centenarios.
El Terroir: El Alma del Vino
Cuando uno descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos, rápidamente aprende que el vino aquí es mucho más que una bebida; es la expresión líquida de la tierra. Saint-Émilion debe su excepcional carácter a la gran diversidad de sus suelos. La diversidad de sus vinos se debe tanto a una geología compleja (arenas, arcilla, caliza...) como a un microclima perfectamente adecuado para la elaboración del vino.
Variedades de Uva y Estilo
A diferencia de la "Orilla Izquierda" de Burdeos (como el Médoc), donde reina el Cabernet Sauvignon, Saint-Émilion se encuentra en la "Orilla Derecha" del río Dordoña, donde la reina absoluta es la uva Merlot. Esta variedad aporta redondez, generosidad y aromas de frutas rojas y negras. Generalmente se mezcla con Cabernet Franc, que añade elegancia, estructura y aromas especiados, y en menor medida con Cabernet Sauvignon.
Estas variedades permiten que los vinos de Saint-Émilion tengan una amplia gama de aromas y sabores particularmente apreciados, desde notas de fresa y grosella en su juventud hasta complejos matices de trufa, cuero y especias tras años de envejecimiento.
La Clasificación de Saint-Émilion
A diferencia de la inmutable Clasificación de 1855 del Médoc, la clasificación de los vinos de Saint-Émilion se revisa aproximadamente cada diez años, lo que fomenta una competencia constante hacia la excelencia. Los vinos se dividen principalmente en:
- Saint-Émilion (AOC genérica)
- Saint-Émilion Grand Cru (una denominación con requisitos de producción más estrictos, no una clasificación en sí misma).
- Grand Cru Classé
- Premier Grand Cru Classé (dividido a su vez en categorías A y B).
Esta dinámica asegura que cuando usted descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos, está probando vinos que luchan constantemente por mantener o elevar su estatus.

Bodegas Imprescindibles (Châteaux)
La región cuenta con cientos de bodegas, desde pequeñas propiedades familiares hasta grandes dominios arquitectónicos. Visitar estas bodegas es fundamental para entender la cultura local. Los propietarios de los châteaux siempre están felices de mostrar sus fincas y compartir sus conocimientos, así como sus vinos.
Aquí destacamos algunas experiencias notables:
Château de Pressac
Ubicado en lo alto de una colina, el Château de Pressac es posiblemente el castillo más hermoso de Saint-Émilion, ofreciendo las mejores vistas sobre el valle. Esta bodega Grand Cru Classé es muy acogedora y ofrece una variedad de experiencias enológicas. Se recomienda reservar una visita privada, ya que los grupos pueden ser grandes. Su historia es fascinante, ya que fue aquí donde se firmó la rendición que puso fin a la Guerra de los Cien Años en la región.
Château Franc Mayne
Para aquellos interesados en la geología y la historia subterránea, Château Franc Mayne es una parada obligatoria. Esta propiedad Grand Cru Classé posee un pequeño viñedo de 7 hectáreas en la meseta caliza. Debajo de la bodega, existen vastas bodegas subterráneas en el lugar de las antiguas galerías galorromanas. Además, funciona como un hotel boutique de lujo, permitiendo dormir literalmente sobre el vino.
Château Fonroque
Si le interesa la viticultura sostenible, Château Fonroque es una visita esencial. Es la oportunidad de catar los vinos de Alain Moueix, pionero de la viticultura biodinámica en la región. La finca fue renovada recientemente y ofrece un valor excelente en sus catas verticales.
Château de Candale
No muy lejos de Pressac se encuentra Château de Candale, una pequeña bodega familiar propiedad de Magali y Thibaut Decoster. Lo que hace especial a este lugar, además de su vino, es su hermoso restaurante gastronómico en el sitio, que permite maridar la cocina local con sus caldos mientras se disfruta del paisaje.

Más Allá de Saint-Émilion: La Región de Burdeos
Aunque Saint-Émilion es una joya, es solo una pieza del vasto rompecabezas que es el viñedo bordelés. Cuando descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos, se abre la puerta a seis grandes familias de regiones vinícolas, cada una con su personalidad: Burdeos, Médoc, Graves y Sauternes, Blaye y Bourg, Saint-Emilion Pomerol y Fronsac, y Entre-deux-Mers.
Médoc: La Tierra de los Cabernet
Situada en la orilla izquierda del estuario de la Gironda, esta región alberga algunos de los nombres más famosos del mundo del vino. Aquí, el Cabernet Sauvignon es el rey, produciendo vinos estructurados y tánicos diseñados para envejecer durante décadas. La famosa Ruta de los Castillos ("Route des Châteaux") atraviesa esta región, pasando por denominaciones legendarias como Margaux, Pauillac y Saint-Julien.
Sauternes: El Oro Líquido
Al sur de Burdeos se encuentra la región de Sauternes, famosa por sus vinos dulces. Gracias a un microclima específico generado por el río Ciron, las uvas desarrollan la "podredumbre noble" (Botrytis cinerea), que concentra los azúcares y sabores, resultando en vinos de una complejidad aromática inigualable, con notas de miel, albaricoque y flores blancas.
Burdeos Ciudad y La Cité du Vin
La ciudad de Burdeos, apodada "La Bella Durmiente" hasta su reciente revitalización, es la puerta de entrada perfecta. Un hito moderno imprescindible es La Cité du Vin. Este museo, con una arquitectura audaz que evoca el movimiento del vino en una copa, ofrece un viaje inmersivo a través de la cultura del vino global utilizando exhibiciones multimedia. La experiencia culmina en un mirador con una degustación panorámica con vistas a Burdeos y sus viñedos.
Gastronomía Local: El Maridaje Perfecto
Un viaje para quien descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos no estaría completo sin explorar su gastronomía. La cocina del suroeste de Francia es rica y generosa.
En Saint-Émilion, es obligatorio probar los Macarons de Saint-Émilion. A diferencia de los coloridos macarons parisinos rellenos de ganache, estos son galletas tradicionales hechas solo con almendras dulces y amargas, clara de huevo y azúcar. La receta se remonta a 1620, cuando las monjas Ursulinas comenzaron a fabricarlos. Se dice que la receta es tan secreta que se guarda en una bóveda. Nadia Fermigier es una de las guardianas actuales de esta tradición culinaria auténtica.
Otro dulce emblemático de la región, originario de Burdeos, es el Cannelé. Este pequeño pastel con forma estriada tiene un exterior caramelizado y crujiente, y un interior suave y custodiado, aromatizado con vainilla y ron. Su historia está ligada al vino: se dice que se originaron en los conventos utilizando las yemas de huevo sobrantes, ya que las claras se usaban para clarificar el vino en las bodegas.
Para una comida memorable, restaurantes como La Table 38 en el centro de Saint-Émilion ofrecen una experiencia de bistró con productos locales, ideal para una cena acompañada de una buena copa de vino.

Guía Práctica para su Visita
Para aprovechar al máximo su experiencia cuando descubre Saint Emilion y los viñedos de Burdeos, la planificación es clave.
Cómo llegar y moverse
Saint-Émilion se encuentra a unos 40 km al noreste de Burdeos. El tren es una opción muy cómoda, tardando aproximadamente 30-40 minutos desde la estación Bordeaux Saint-Jean hasta la estación de Saint-Émilion, aunque esta última se encuentra a unos 15-20 minutos a pie del centro del pueblo. Si prefiere conducir, aparcar en el "Espace Guadet" (gratuito) es una recomendación de expertos locales, aunque también hay aparcamientos de pago más céntricos.
Mejor época para viajar
La región es hermosa todo el año, pero brilla especialmente entre mayo y octubre. La temporada de cosecha (vendanges), que suele ocurrir en septiembre u octubre, es un momento mágico donde los viñedos bullen de actividad, aunque es necesario reservar alojamiento y visitas con mucha antelación.
La Oficina de Turismo
Una parada en la Oficina de Turismo del Gran Saint-Émilionnais es esencial. No solo para obtener mapas, sino para reservar las llaves de la ciudad: las visitas a la Iglesia Monolítica (que solo pueden hacerse con guía) y para obtener recomendaciones personalizadas sobre qué bodegas están abiertas ese día.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué es tan caro el vino de Saint-Émilion?
El precio de los vinos de Saint-Émilion se debe a varios factores: la prestigiosa reputación de la región, una larga historia vitivinícola, el uso de métodos tradicionales que a menudo son costosos y manuales, y un terroir limitado y muy demandado. Además, las clasificaciones (como Grand Cru Classé) aumentan el valor percibido y real del vino en el mercado global.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Saint-Émilion?
Saint-Émilion es un pueblo compacto, por lo que se puede cubrir lo esencial del centro histórico en un día de exploración. Sin embargo, para disfrutar realmente de la región, visitar bodegas con calma y quizás almorzar en un restaurante local, un día completo es lo ideal. Muchos visitantes combinan medio día de turismo en el pueblo con medio día de visitas a viñedos.
¿Cuáles son las mejores bodegas para visitar en Saint-Émilion?
Hay muchas opciones excelentes, pero algunas destacan por su experiencia turística:
- Château de Pressac: Por sus vistas espectaculares y arquitectura.
- Château Franc Mayne: Por sus canteras subterráneas y hotel.
- Château Fonroque: Para aprender sobre vinos biodinámicos.
- Couvent des Jacobins: Ubicado dentro del pueblo, ideal si no tienes coche.
(Top Wineries to Visit in Saint-Émilion Near Bordeaux)
¿Se puede visitar Saint-Émilion sin coche?
Sí, es totalmente posible. Se puede llegar en tren desde Burdeos (estación Saint-Jean) en unos 30-40 minutos. Desde la estación de Saint-Émilion hay una caminata de unos 15-20 minutos hasta el centro del pueblo. Una vez allí, el pueblo es peatonal y fácil de recorrer a pie (aunque empinado). También existen opciones de Tuk-Tuk o trenes turísticos para recorrer los viñedos cercanos sin necesidad de conducir.(Saint-Emilion tourist office)
¿Qué es la Iglesia Monolítica?
Es una iglesia subterránea excavada enteramente en un solo bloque de roca caliza a principios del siglo XII. Es la más grande de su tipo en Europa y su construcción (o excavación) requirió extraer unos 15.000 metros cúbicos de roca. Solo se puede visitar mediante tours guiados organizados por la Oficina de Turismo.
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