Que ver en Nantes en un fin de semana
Planear qué ver en Nantes en un fin de semana es una idea perfecta si buscas una escapada diferente por Francia: una ciudad histórica, verde, creativa y muy manejable a pie o en tranvía. En solo dos o tres días puedes combinar castillos y catedrales con arte contemporáneo al aire libre, arquitectura industrial reconvertida, jardines y, por supuesto, el mundo fantástico de las Máquinas de la Isla.
En esta guía completa te propongo un itinerario detallado de 2–3 días, con consejos prácticos, rutas recomendadas y los lugares imprescindibles que ver en Nantes para aprovechar al máximo tu viaje.

Consejos rápidos para visitar Nantes en un fin de semana
Antes de entrar en detalle sobre qué ver en Nantes, unos tips que te ahorrarán tiempo y dinero:
1. Muévete en transporte público (y andando)
Nantes es una ciudad estupenda para recorrer a pie, pero sus distancias “clave” se cubren aún mejor combinando caminatas con:
- Tranvía (3 líneas)
- Bus y Busway (autobuses en carriles reservados)
- Navibus (barcos urbanos que cruzan el Loira)
- Red de bicicletas públicas con más de 120 estaciones
Conducir y aparcar en el centro es engorroso; para un simple fin de semana no merece la pena el coche.
2. Pass Nantes: ¿merece la pena?
Si quieres entrar en varios museos y atracciones, el Pass Nantes casi siempre compensa:
Incluye, según duración (24h, 48h, 72h o 7 días):
- Transporte público ilimitado (tranvía, bus, navibus y bus aeropuerto-ciudad)
- Entrada al Castillo de los Duques de Bretaña y Museo de Historia
- Les Machines de l’Île (Máquinas de la Isla y Gran Elefante, según modalidad)
- Museos como el Museo de Artes de Nantes, Museo Julio Verne, Muséum d’Histoire Naturelle…
- Algunos recorridos en barco por el Erdre o el Loira
- Visitas guiadas y pequeñas atracciones adicionales
Si tu plan de qué ver en Nantes incluye máquinas, castillo, al menos un museo y algo de transporte, sale muy a cuenta.
3. Prepárate para el tiempo “atlántico”
- Cambia rápido: sol, lluvia fina, viento y otra vez sol… todo en el mismo día.
- Lleva capa impermeable ligera con capucha mejor que paraguas (suele hacer viento).
- Calzado cómodo y que aguante algo de agua.
4. Alojarse en el centro: fundamental en un fin de semana
Para no perder horas en desplazamientos, apuesta por zonas como:
- Bouffay (casco medieval, ambiente animado)
- Alrededor del Château des Ducs de Bretagne
- Barrio de Graslin y entorno del Passage Pommeraye
Algunos hoteles con encanto muy valorados en guías especializadas:
- Sozo Hôtel (antigua iglesia del siglo XIX transformada en hotel de diseño)
- Radisson Blu Nantes (en el viejo palacio de justicia)
- Hôtel de France Océania (en una mansión del s. XVIII)
Día 1 – Lo imprescindible histórico y creativo de Nantes
Este primer día está pensado para que disfrutes de los clásicos de Nantes: castillo, casco antiguo, pasajes, algo de arte contemporáneo y la noche en un barrio con ambiente.
Mañana: castillo, catedral y casco histórico de Bouffay
1. Castillo de los Duques de Bretaña
Si tu pregunta es qué ver en Nantes “sí o sí”, el Château des Ducs de Bretagne encabeza la lista.
- Qué es: residencia de los duques de Bretaña del siglo XV, con mezcla de fortaleza medieval y palacio renacentista.
- Dónde: Place Marc Elder, pleno centro.
- Qué ver:
- Murallas y adarves (acceso gratuito): rodean el castillo y ofrecen vistas al foso, la ciudad y el Espejo del Agua.
- Patio interior: contraste entre los muros defensivos y las fachadas palaciegas.
- Museo de Historia de Nantes (incluido en Pass Nantes):
- 32 salas y más de 1.000 piezas sobre la historia de la ciudad: del puerto fluvial romano a la capital industrial y creativa actual.
- Sección muy potente sobre la trata de esclavos atlántica y el pasado colonial de Nantes, tratada de forma crítica y didáctica.
Si solo quieres un vistazo rápido durante tu fin de semana en Nantes, recorre murallas y patio (30–45 min). Si te gusta la historia, reserva 1h30–2h para el museo.

2. Espejo del Agua (Miroir d’Eau)
Justo frente al castillo se encuentra uno de los rincones más fotogénicos que ver en Nantes:
- 1300 m² de lámina de agua y surtidores.
- Cuando los chorros están apagados, la superficie refleja el castillo como si fuera un espejo.
- Con agua y niebla, se convierte en una instalación lúdica maravillosa para fotografiar… y para que los niños correteen en verano.
Es una parada corta, pero perfecta para entender cómo Nantes mezcla patrimonio y diseño urbano contemporáneo.
3. Catedral de San Pedro y San Pablo
A apenas unos metros del castillo, la Cathédrale Saint-Pierre-et-Saint-Paul luce una imponente fachada gótica en piedra blanca:
- Obra iniciada en el siglo XV y concluida casi 400 años después, pero manteniendo un estilo gótico homogéneo.
- Fachada enmarcada por dos torres cuadradas de 63 m, con grandes portadas esculpidas.
- En el interior (cuando está visitable) destacan:
- La tumba renacentista de Francisco II de Bretaña y Margarita de Foix, una obra maestra de la escultura francesa.
- Dos criptas: una románica (tesoro) y otra dedicada a la historia de la catedral.
Tras el incendio de 2020, el interior ha estado largo tiempo cerrado o en restauración. Aun así, su exterior sigue siendo un hito visual en cualquier ruta sobre qué ver en Nantes.
4. Paseo por el barrio de Bouffay
El quartier Bouffay es el corazón medieval y uno de los barrios más agradables que ver en Nantes en un fin de semana:
- Calles estrechas peatonales
- Casas con entramado de madera
- Plazas llenas de terrazas y restaurantes
Puntos que no deberías perderte:
- Place du Bouffay: antigua plaza de instituciones medievales; hoy, epicentro de bares, creperías y terrazas.
- Fíjate en la curiosa estatua Éloge du pas de côté: un hombre con traje que parece dar un paso lateral en el vacío.
- Église Sainte-Croix:
- Campanario rematado por una linterna con ángeles trompeteros.
- Interior con altar mayor de mármol blanco, retablo de madera dorada y un espectacular púlpito de caoba.
- Maison de l’Apothicaire / Maison du Change (Place du Change):
- Una de las casas de entramado de madera más bonitas y antiguas de la ciudad (s. XV).
- Actualmente convertida en Maison de la Poésie, dedicada a la poesía contemporánea.
Bouffay es ideal para tomar ese primer café de la mañana o un aperitivo a media mañana mientras sigues pensando qué ver en Nantes después de comer.

Mediodía: barrio de Graslin, Passage Pommeraye y La Cigale
Cruzando hacia el sur desde Bouffay, entras en el tejido elegante del siglo XVIII y XIX: el barrio de Graslin.
5. Passage Pommeraye
Si buscas qué ver en Nantes que parezca sacado de una película, el Passage Pommeraye te dejará sin palabras:
- Galería comercial cubierta inaugurada en 1843.
- Conecta la Place Royale con la Place Graslin salvando un fuerte desnivel gracias a una majestuosa escalera central.
- Decoración repleta de:
- Columnas, esculturas alegóricas y barandillas de hierro forjado
- Distribución en tres niveles llenos de pequeñas boutiques
- Declarado Monumento Histórico y considerado uno de los pasajes más bellos de Europa.
Además de ser perfecto para hacer fotos, es genial para una pequeña pausa de compras o simplemente para disfrutar de la atmósfera parisina… pero sin agobios.

6. Place Graslin y restaurante La Cigale
La Place Graslin es el corazón burgués del Nantes decimonónico:
- Presidida por el Théâtre Graslin, un elegante teatro neoclásico.
- Alrededor, cafés y comercios con aire señorial.
Aquí se encuentra también La Cigale, una auténtica institución gastronómica:
- Restaurante-brasserie inaugurado en 1895.
- Famoso por su espectacular decoración Art Nouveau:
- Azulejos, espejos, vidrieras y molduras recargadas.
- Ha sido escenario de películas y lugar de encuentro de artistas.
Si estás organizando qué ver en Nantes en 2 o 3 días y quieres darte un capricho, reserva con antelación para comer o cenar aquí. Si no hay mesa, entra al menos a echar un vistazo al interior: es un monumento en sí mismo.
Tarde: línea verde y arte contemporáneo, del límite del centro al Loira
Tras comer, te propongo seguir la famosa línea verde pintada en el suelo, el hilo conductor del Voyage à Nantes:
- Más de 20 km de línea verde por el centro y sus alrededores.
- Une los principales puntos de interés: monumentos, obras de arte contemporáneo, plazas, miradores, jardines…
- Puedes seguirla sin mapa y descubrirás una ciudad-museo al aire libre.
En este tramo de la tarde, céntrate en dos direcciones: un poco más de centro histórico y, después, acercarte hacia el Loira.
7. Le Lieu Unique y la Torre LU
Muy cerca del castillo verás una torre muy llamativa: es la Torre LU, vestigio de la antigua fábrica de galletas LU (Lefèvre-Utile).
Hoy alberga Le Lieu Unique:
- Centro nacional de artes contemporáneas.
- Espacio multidisciplinar con:
- Exposiciones de arte
- Programación de música, teatro, debates y festivales
- Bar, restaurante, librería, hammam y hasta guardería
Puedes subir a la torre (cuando está abierta a visitas) para disfrutar de una vista original del castillo y los tejados de Nantes.
Es otro buen ejemplo de esa mezcla entre pasado industrial y creatividad que define muy bien qué ver en Nantes hoy.

8. Memorial a la abolición de la esclavitud
Bajando hacia el río Loira desde el castillo, en la ribera se encuentra uno de los lugares más conmovedores que ver en Nantes: el Memorial de la abolición de la esclavitud.
- Nantes fue en el siglo XVIII el principal puerto negrero de Francia.
- El memorial combina:
- Un paseo exterior con más de 2.000 placas que evocan los barcos esclavistas y los puertos de África y América.
- Un recorrido semisubterráneo bajo el muelle, con textos, mapas y datos históricos sobre la trata y las luchas contra la esclavitud hasta la actualidad.
- Concebido por el artista Krzysztof Wodiczko y el arquitecto Julian Bonder como una “metáfora emocional” contra la servidumbre.
No es un lugar “bonito”, sino necesario: ayuda a entender una parte esencial —y oscura— de la historia de la ciudad. Calcula unos 30–45 minutos de visita tranquila.

Noche: atardecer junto al río y cena con ambiente
Para terminar el primer día de tu escapada, puedes:
- Pasear por las orillas del Loira hasta el Quai de la Fosse, con bares y restaurantes.
- O cruzar en Navibus hacia el colorido pueblo de Trentemoult (si te da tiempo), antiguo barrio de marineros con casas de colores y ambiente bohemio.
Cenar en Bouffay o Graslin te permite volver andando al hotel y disfrutar de la ciudad iluminada, con el castillo y el Passage Pommeraye especialmente fotogénicos de noche.
Día 2 – Nantes más creativo: Máquinas de la Isla, Isla de Nantes y jardines
El segundo día está centrado en el gran icono contemporáneo de la ciudad —las Máquinas de la Isla— y en algunos espacios verdes y culturales que completan muy bien cualquier lista de qué ver en Nantes en un fin de semana.
Mañana: Máquinas de la Isla y Parc des Chantiers
1. Les Machines de l’Île y el Gran Elefante
En los antiguos astilleros de la Île de Nantes, entre dos brazos del Loira, encontrarás el lugar más sorprendente que ver en Nantes: Les Machines de l’Île.
Proyecto nacido del encuentro de:
- El universo fantástico de Julio Verne (nacido en Nantes).
- Los ingenios de Leonardo da Vinci.
- El pasado industrial de la ciudad.
Consta de varias partes (todas incluidas o bonificadas con Pass Nantes):
- Gran Elefante:
- Estructura de madera y acero de 12 m de altura y 48 toneladas.
- Se mueve por el recinto de los astilleros, llevando a unos 50 pasajeros sobre su lomo.
- Durante el recorrido (unos 30 min) ves sus engranajes, oyes sus crujidos y, de vez en cuando, lanza chorros de agua por la trompa sobre los curiosos.
- Verlo caminar es gratuito; subir requiere entrada y se agotan, así que reserva con antelación o ve temprano.
- Galería de las Máquinas:
- Un gran espacio donde se prueban los prototipos de animales mecánicos: garza gigante, araña, colibríes, plantas móviles…
- Los operarios explican y ponen en marcha las máquinas, en francés, pero aunque no entiendas el idioma, el espectáculo visual merece la pena.
- Se ve también el taller de construcción, con piezas de madera, pistones y bocetos.
- Carrusel de los Mundos Marinos:
- Carrusel de casi 25 m de altura y 22 m de diámetro, con tres niveles dedicados a:
- Fondo submarino
- Abismo
- Superficie
- Lleno de criaturas mecánicas: rayas, cangrejos, peces fantásticos, calamares… en las que puedes montar.
- Disfrutable tanto para niños como para adultos.
- Carrusel de casi 25 m de altura y 22 m de diámetro, con tres niveles dedicados a:
Este universo steampunk se ha convertido, con razón, en el nuevo símbolo de la ciudad y explica buena parte del “renacimiento” turístico de Nantes.
Reserva al menos 3 horas para verlo con calma, más si quieres montar en el elefante y el carrusel.

2. Parc des Chantiers y los Anillos de Buren
Al salir de las Máquinas de la Isla, sigue explorando la Île de Nantes, empezando por el Parc des Chantiers:
- Antigua zona de astilleros reconvertida en parque urbano y barrio creativo.
- Paseos amplios, estructuras industriales conservadas como esculturas, áreas de juego y bares.
En el extremo del muelle, junto al Hangar à Bananes, encontrarás una de las obras más reconocibles del Voyage à Nantes:
- Les Anneaux (Los Anillos) de Daniel Buren y Patrick Bouchain:
- 18 grandes anillos metálicos alineados bordeando el muelle.
- De noche se iluminan con luces de colores; enmarcan la cúpula de la iglesia de Notre-Dame-du-Bon-Port al otro lado del río.
- Zona ideal para:
- Tomar algo en La Cantine du Voyage (restaurante efímero, muy ambiente veraniego).
- Ver el atardecer sobre el Loira (anótalo también para la tarde/noche si quieres volver).
Mediodía: comer en la Île de Nantes
Una opción muy recomendable es comer en la propia isla:
- Bares y restaurantes en el Hangar à Bananes y alrededores, con terrazas frente al Loira.
- Restaurantes de cocina creativa como Le 1, muy citado por su fusión de sabores y por sus vistas al río.
Es buen momento para descansar tras la intensidad de las Máquinas de la Isla y seguir pensando qué ver en Nantes por la tarde.
Tarde: Isla de Versalles, Jardín de las Plantas o Museo Julio Verne
Para la tarde del segundo día te esbozo tres opciones muy complementarias. Elige 1–2 según tu ritmo y tus gustos.
Opción A – Jardín de las Plantas (Jardin des Plantes)
Si el tiempo acompaña, uno de los lugares más agradables que ver en Nantes es su jardín botánico:
- Más de 7 hectáreas, uno de los cuatro mayores jardines botánicos de Francia.
- Más de 10.000 especies de plantas y 5.000 flores de temporada.
- Invernaderos históricos de cristal y hierro con colecciones de cactus, palmeras y plantas exóticas traídas durante la época colonial.
- Famosa colección de camelias, espectacular en primavera.
En los últimos años se han instalado en el jardín varias obras vinculadas al Voyage à Nantes, con formas vegetales y estructuras de madera que encantan tanto a mayores como a niños.
Es un lugar perfecto para desconectar un rato del entorno urbano. Calcula 1h–1h30 de paseo relajado.

Opción B – Isla de Versalles y el Erdre
Otra alternativa muy recomendable si te apetece agua y tranquilidad es la Île de Versailles, una pequeña isla de 1,7 hectáreas sobre el río Erdre:
- Jardín de inspiración japonesa, creado en los años 80.
- Bambúes, cerezos, cipreses, rododendros, puentecitos y estanques.
- Pequeos pabellones estilo japonés, alguno de ellos con exposiciones o actividades.
Es especialmente bonita en primavera y otoño. Una forma muy agradable de llegar o completar la visita es con un paseo en barco por el Erdre, considerado uno de los ríos más bellos de Francia, jalonado de mansiones y castillos.
Opción C – Museo Julio Verne y Miradores de Chantenay
Si te apasiona la literatura o si te preguntas qué ver en Nantes relacionado con su hijo más famoso, el Museo Julio Verne es tu parada:
- Situado en el barrio de Chantenay, en lo alto de un promontorio con vistas al Loira.
- Dedicado a la vida y obra del autor de “Viaje al centro de la Tierra”, “Veinte mil leguas de viaje submarino”, etc.
- En sus salas encontrarás:
- Manuscritos, primeras ediciones y objetos personales.
- Maquetas y referencias a sus inventos imaginarios.
- Paneles sobre la relación entre Julio Verne, Nantes y los viajes.
Desde allí, sigue el Paseo de los Miradores:
- Una serie de miradores sobre el Loira y la ciudad, algunos de ellos transformados en jardines artísticos.
- Destaca el Mirador del Hermitage del artista japonés Tadashi Kawamata, una estructura de madera en voladizo sobre una antigua cantera que parece sacada de un sueño verniano.

Noche del segundo día: vistas panorámicas y cena
Si aún te quedan energías, una forma estupenda de cerrar tu lista de qué ver en Nantes en un fin de semana es subir a lo alto de la ciudad.
Torre de Bretaña (Tour Bretagne)
- Rascacielos de 144 m, el más alto de Nantes.
- En lo alto se encontraba el icónico bar Le Nid, con decoración de nido de cigüeña gigante y mobiliario-aves (el bar ha estado sujeto a cambios y cierres según temporadas; conviene comprobar la situación actual).
- Desde la planta 32 se obtienen vistas 360º de toda la ciudad: castillo, catedral, Loira, Île de Nantes, barrios residenciales…
Consulta horarios y accesibilidad antes de ir —puede haber restricciones—. Si está abierto, es un final perfecto para tu escapada.
Opcional Día 3 – Profundizando en arte, museos y barrios
Si tu fin de semana se alarga a tres días (por ejemplo, llegas el viernes por la tarde y te vas el lunes por la mañana) y aún te planteas qué ver en Nantes, aquí tienes ideas extra:
1. Museo de Artes de Nantes (Musée d’arts de Nantes)
- Colecciones desde el siglo XIII hasta el arte contemporáneo.
- Obras de Delacroix, Monet, Kandinsky, Picasso y muchos más.
- Edificio histórico ampliado con una moderna galería de cristal.
- Excelente selección de arte del siglo XX y XXI.
Si te gusta el arte, reserva 2 horas para este museo; está muy bien curado y no resulta abrumador.

2. Barrio creativo de la Île de Nantes (Campus Créatif)
Más allá de las Máquinas, la isla alberga un auténtico laboratorio urbano:
- Palacio de Justicia diseñado por Jean Nouvel, sobrio y monumental.
- Escuela de Arquitectura, Escuela de Bellas Artes y edificios de empresas digitales con arquitectura contemporánea muy llamativa.
- Obras del Voyage à Nantes como:
- Mètre à Ruban de Lilian Bourgeat, un metro amarillo de sastre a escala gigante.
- In a Silent Way de Nathalie Tallec, grandes cabezas esculpidas en un patio universitario.
- L’Absence del Atelier Van Lieshout, escultura-bar de formas orgánicas.
Un paseo por esta zona te muestra la cara más innovadora que ver en Nantes hoy: una ciudad que se reinventa a través del urbanismo y la cultura.
3. Village de Trentemoult
Al otro lado del Loira, en Rezé, se encuentra Trentemoult, un antiguo pueblo de pescadores y marineros:
- Casas bajas pintadas de colores vivos, patios interiores llenos de plantas, murales.
- Ambiente bohemio con cafés y terrazas junto al río.
- Se llega fácilmente en Navibus desde el centro.
Es ideal para una mañana tranquila, fotos diferentes y un almuerzo sin prisas mirando al Loira.

Más ideas de cosas que ver y hacer en Nantes
Si todavía te sobra tiempo o vuelves a la ciudad, toma nota de otros lugares de interés:
- Muséum d’Histoire Naturelle de Nantes: perfecto si viajas con niños.
- Maillé-Brézé: destructor de la Marina francesa convertido en barco-museo en el Loira.
- Shopping:
- Boutiques en Rue Crébillon y calles adyacentes.
- Tiendas vintage y de segunda mano alrededor de Place Sainte-Croix y Rue Jean-Jaurès.
- Gastronomía local:
- Gâteau nantais (bizcocho almendrado y ron),
- Berlingots (caramelos de colores),
- Curé nantais (queso),
- Vinos Muscadet de los viñedos cercanos.
Itinerario rápido: qué ver en Nantes en 2 días (resumen)
Si necesitas un esquema claro, aquí va un resumen compacto:
Día 1
- Mañana:
- Castillo de los Duques de Bretaña (murallas y museo)
- Espejo del Agua
- Catedral de Nantes
- Paseo por Bouffay (Église Sainte-Croix, Maison de l’Apothicaire)
- Mediodía:
- Passage Pommeraye
- Place Graslin y, si puedes, comida o café en La Cigale
- Tarde:
- Le Lieu Unique y Torre LU
- Memorial de la abolición de la esclavitud
- Paseo junto al Loira
- Noche:
- Cena en Bouffay o Graslin
Día 2
- Mañana:
- Les Machines de l’Île (Gran Elefante, Galería de las Máquinas, Carrusel)
- Parc des Chantiers y Anillos de Buren
- Mediodía:
- Comida en la Île de Nantes (zona Hangar à Bananes o restaurante Le 1)
- Tarde (escoger 1 o 2):
- Jardín de las Plantas
- Isla de Versalles + barco por el Erdre
- Museo Julio Verne + Miradores de Chantenay
- Noche:
- Si está operativa, subida a la Tour Bretagne para vistas panorámicas
Con este plan habrás cubierto prácticamente todo lo esencial que ver en Nantes en un fin de semana, combinando historia, arte, arquitectura, naturaleza y gastronomía.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Nantes
¿Cuánto tiempo se necesita para ver Nantes?
Para ver lo principal de Nantes:
- 2 días completos:
- Suficientes para castillo, casco histórico, Passage Pommeraye, Máquinas de la Isla y un jardín o museo.
- 3 días:
- Ideal para añadir Museo de Artes, Isla de Versalles, Museo Julio Verne, Trentemoult y explorar mejor la Île de Nantes.
Si tu duda es qué ver en Nantes con solo un día, entonces céntrate en: castillo, Bouffay, Passage Pommeraye y una visita rápida a las Máquinas de la Isla.
¿Merece la pena el Pass Nantes en un fin de semana?
En la mayoría de los casos, sí.
Si en tu lista de qué ver en Nantes incluyes:
- Les Machines de l’Île
- Castillo y Museo de Historia
- Al menos un museo más (Artes, Julio Verne, Muséum…)
- Algún paseo en barco
- Y piensas usar el tranvía y el Navibus
El Pass Nantes 48h o 72h suele salir más barato que pagar todo por separado y, además, te simplifica la logística.
¿Es Nantes una ciudad cara?
Comparada con París, Nantes es bastante más asequible:
- Restaurantes hay para todos los presupuestos, con muchos menús cerrados a mediodía.
- Varios de los mejores lugares que ver en Nantes son gratuitos: murallas del castillo, memoria de la esclavitud, Jardín de las Plantas, Bouffay, línea verde, Parc des Chantiers, Isla de Versalles, etc.
- Alojamientos algo más caros en temporada alta (verano y grandes eventos), pero con buena relación calidad/precio en general.
¿Es una ciudad adecuada para ir con niños?
Muchísimo. Nantes es uno de los mejores destinos franceses para viajar en familia:
- Las Máquinas de la Isla (elefante, carrusel, galería) son un sueño para ellos.
- Jardines como el Jardin des Plantes o la Isla de Versalles tienen zonas de juego y espacios abiertos.
- El Muséum d’Histoire Naturelle y el Museo de Historia en el castillo cuentan con recursos didácticos.
- El Miroir d’Eau y el parque de los astilleros son perfectos para gastar energía.
¿Qué comer en Nantes durante un fin de semana?
Para completar tu experiencia de qué ver en Nantes, no olvides qué probar:
- Platos de mar y río: pescados del Atlántico, mariscos, o platos con anguilas y lucios en los alrededores.
- Gâteau nantais: bizcocho de almendra y ron, típico de la ciudad.
- Berlingots nantais: caramelos duros de colores.
- Vinos Muscadet de la región, perfectos para maridar con pescado y marisco.
- Crêpes y galettes (saladas), muy habituales por su cercanía a la Bretaña.
¿Cómo llegar a Nantes?
- Avión:
- Aeropuerto de Nantes Atlantique, con vuelos directos desde varias ciudades españolas (según temporada) y buen enlace en bus con el centro (incluido en Pass Nantes).
- Tren:
- Conexiones frecuentes en TGV con París (unas 2 horas) y otras ciudades francesas.
- Coche:
- Buen punto de partida para explorar el Valle del Loira y la Bretaña; pero para un simple fin de semana en Nantes, aparca y olvida el coche.
Explorar qué ver en Nantes en un fin de semana es descubrir una ciudad que ha sabido transformar su pasado portuario e industrial en un laboratorio de arte, cultura y sostenibilidad. Entre castillos, galerías cubiertas, elefantes mecánicos, jardines y riberas del Loira, regresarás con la sensación de haber visitado una de las ciudades más originales y completas de Francia.
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