Miradores en el norte de Gran Canaria
El norte de Gran Canaria es una región de contrastes que fusiona historia, cultura y una naturaleza exuberante en cada uno de sus rincones. Si bien el sur de la isla es mundialmente famoso por su clima soleado y sus playas de arena dorada, el norte brilla con luz propia gracias a sus dramáticos acantilados, sus valles cubiertos de verde, sus encantadores pueblos y, sobre todo, una colección de miradores que ofrecen algunas de las vistas más sobrecogedoras del archipiélago canario. Descubrir los miradores en el norte de Gran Canaria no solo es imprescindible para los amantes de la fotografía, sino también para quienes buscan paisajes auténticos, emoción, silencio y la verdadera esencia de la isla.

¿Por qué explorar los miradores en el norte de Gran Canaria?
Adentrarse por la carretera GC-2, serpenteando junto a la costa septentrional, supone una sucesión de sorpresas: playas salvajes, piscinas naturales, pueblos históricos y, por supuesto, miradores únicos desde los que contemplar cómo el océano Atlántico choca con energía contra murallas de roca volcánica, mientras el verde de los campos y laurisilvas cubre el horizonte. La peculiar orografía del norte, con sus valles profundos y montañas escarpadas, ha convertido esta área en un paraíso para quienes disfrutan de las vistas panorámicas.
" Las grietas Lanzarote
Estos miradores son refugio para locales y visitantes que huyen del bullicio y desean captar la belleza natural de una isla marcada por su diversidad. Muchas veces son solo conocidos por los residentes o por intrépidos viajeros que se dejan guiar por rutas menos transitadas. Si buscas inspiración, desconexión total o momentos mágicos al amanecer y atardecer, aquí tienes una guía definitiva sobre los mejores miradores en el norte de Gran Canaria.
Mirador de la Montaña de Arucas
Uno de los primeros referentes al hablar de miradores en el norte de Gran Canaria. La Montaña de Arucas, situada a 412 metros sobre el nivel del mar, es el punto perfecto para admirar no solo el municipio y su imponente iglesia neogótica, sino también toda la franja costera desde Las Palmas de Gran Canaria hasta Gáldar y el perfil montañoso central de la isla.
El acceso es sencillo, por carretera asfaltada, y en la cima encontrarás un mirador completamente equipado junto a un restaurante panorámico. En días claros, la visión es tan nítida que incluso se puede divisar la cumbre de Tenerife coronada por el Teide al fondo. Este enclave es ideal para los que quieren una visión de 360° del norte grancanario y sus plantaciones plataneras.

Mirador de la Montaña de Ajódar (Santa María de Guía)
Si buscas un lugar realmente especial donde conectar con el entorno y disfrutar de la tranquilidad, el mirador de la Montaña de Ajódar se ha convertido, en los últimos tiempos, en uno de los rincones más mágicos y secretos del norte de la isla. Situado entre los municipios de Santa María de Guía y Gáldar, no cuenta con nombre oficial ni con acceso directo en coche, lo que garantiza una experiencia auténtica alejada del turismo de masas.
" Las Grietas Lanzarote
El sendero que conduce a este mirador es fácil y apto para todos los públicos. Durante el ascenso, se respira el aire fresco y, al alcanzar la cima, se abre ante ti una panorámica grandiosa hacia la costa norte: de La Isleta y Las Canteras a Bañaderos y gran parte del litoral septentrional. El lugar invita a la introspección, la meditación o simplemente a disfrutar de un picnic en el merendero instalado por el ayuntamiento, donde además hay aparatos deportivos al aire libre. Su mayor atractivo es la calma: sin bares, sin bullicio, solo el susurro del viento y vistas infinitas.

Mirador del Atlante (Las Palmas de Gran Canaria)
Ubicado en el extremo de la zona urbana, este mirador proporciona unas vistas excepcionales hacia la playa del Confital, la barra natural de La Isleta y la inmensidad del océano. El Atlante, una escultura contemporánea de Tony Gallardo, pone la nota artística a este enclave. Es un excelente punto de partida para recorrer la costa norte en dirección a Arucas o simplemente observar cómo el sol se pierde tras las montañas, tiñendo de rojo la loma volcánica de Las Coloradas.
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Qué ver en Álcalá de HenaresDesde aquí, el paisaje cambia completamente al atardecer, cuando los surfistas aprovechan las olas y la ciudad se ilumina tímidamente. Es una parada obligada para los que buscan miradores urbanos diferentes y desean ver otra cara de la dinámica capital gran canaria.

Mirador del Bufadero de La Garita
Uno de los fenómenos naturales más impresionantes del norte de Gran Canaria es el Bufadero de La Garita, donde el mar se cuela por las cuevas y resopla con fuerza entre las rocas. Este mirador, situado en la costa de Arucas a solo unos minutos en coche desde Las Palmas, permite observar la potencia del océano y el modelado continuo de la roca volcánica por el agua.
El lugar no solo es ideal para fotografiar las olas y disfrutar de la brisa marina, sino también para entender la relación ancestral entre la tierra y el mar en esta costa recia y salvaje. Precaución, eso sí, con los resbalones: no es zona de baño y conviene mantenerse en las plataformas de observación.

Mirador de El Roque (Moya)
Enclavado en un peñón basáltico, El Roque es un pequeño barrio de Moya en el que las olas chocan con fuerza contra la base de la roca. Es un enclave perfecto para observar cómo la costa se fragmenta en acantilados y calas solitarias. El pueblo, con sus casas blancas y ambiente marinero, parece suspendido entre el mar y el cielo, ofreciendo unas vistas espectaculares de la bravura del Atlántico y de la puesta de sol.
A solo unos pasos, encontrarás la famosa ruta costera de los charcones naturales y la posibilidad de bañarte en las piscinas de Los Charcones de San Lorenzo. No hay mirador acondicionado, pero cualquier rincón del camino te dejará sin palabras.

Mirador Astronómico de Pinos de Gáldar
No todo es mar y acantilado; el interior y las cumbres también tienen mucho que decir en el norte de la isla. En el límite entre la masa verde del pinar de Tamadaba y los cielos despejados de las cumbres, el Mirador Astronómico de Pinos de Gáldar es un auténtico paraíso para los amantes de las estrellas.
A más de 1.000 metros de altitud, aquí el cielo es puro y la contaminación lumínica inexistente, lo que convierte este lugar en ideal para contemplar el firmamento, la vía láctea y, si coincide, lluvias de estrellas o la silueta del Teide en la lejanía. Además, las vistas diurnas abarcan el valle de Gáldar, los pinares y gran parte del noroeste insular.

Mirador de Montaña Alta (Santa María de Guía)
Este mirador destaca por su accesibilidad en coche, su ambiente rural auténtico y por pertenecer al corazón interior del norte grancanario. Desde aquí, las vistas hacia los barrancos intensamente verdes, los caseríos tradicionales y hasta la silueta del mar son absolutamente sublimes.
En Montaña Alta, además, puedes saborear el famoso queso de flor de Guía y realizar pequeñas rutas senderistas hacia otras cimas vecinas o barrancos repletos de vegetación. Ideal para una excursión en familia, nostálgicos del campo canario y aquellos que huyen del bullicio costero para disfrutar del frescor y la perspectiva.

Mirador de Altavista
Un poco más “urbano” pero igualmente espectacular, este mirador se encuentra en el punto más elevado de Las Palmas de Gran Canaria. Su posición estratégica permite observar la capital desde las alturas, con sus barrios coloridos, el puerto, la playa de Las Canteras y, en los días claros, la línea de la costa norte extendiéndose hasta Arucas y más allá.
Sin duda, es un lugar perfecto para sacar fotografías de la ciudad y su entorno, especialmente al amanecer cuando la luz incide sobre la bahía y los grandes buques del puerto parecen flotar en una alfombra de luz. Recomendable también de noche, para contemplar el mar de luces urbanas.

Mirador de la Playa de Sardina del Norte (Gáldar)
Ya en el extremo occidental, Sardina del Norte es uno de los secretos mejor guardados de Gran Canaria. Este pequeño núcleo pesquero de casas blancas y azules, flanqueado por acantilados y aguas cristalinas, cuenta con un modesto pero precioso mirador desde el que se observa cómo el sol se esconde tras el faro y las barcas regresan a tierra.
El ambiente marinero y la ausencia de turismo masivo hacen que la experiencia tenga un sabor auténtico. Aquí podrás apreciar en toda su expresión la fuerza del océano Atlántico y la belleza de los atardeceres en el noroeste isleño.

Mirador del Cenobio de Valerón
Para los amantes de la historia y la arqueología, el próximo mirador es doblemente interesante. El Cenobio de Valerón, antiguo granero aborigen tallado en la roca hace más de 800 años, fue utilizado por los canarios prehispánicos para almacenar el grano y otros productos. Su localización, en un saliente rocoso sobre el barranco, permite divisar una panorámica única sobre el desfiladero y toda la costa norte.
El yacimiento, visitable durante todo el año, cuenta con paneles interpretativos y plataformas de observación desde las que se contempla la magnificencia y funcionalidad de la obra indígena, así como unas vistas inolvidables entre las verticales paredes de roca volcánica y el azul infinito del océano.(El País)

Los miradores y el patrimonio natural del norte de Gran Canaria
Abarcar todos los miradores del norte de Gran Canaria en una sola ruta es imposible. Tanto la costa como el interior atesoran decenas de rincones elevados, naturales o acondicionados, desde los que disfrutar del legado de la isla: pueblos como Firgas, con sus fuentes y cascadas urbanas; valles y molinos; los rebosantes pinares del Parque Natural de Tamadaba; la exuberancia del barranco de Azuaje o la verticalidad de la Cruz de Moya.
Un viaje por estos emplazamientos es también un repaso a la cultura de los pueblos norteños, a la tradición ganadera y quesera, a la espiritualidad telúrica de sus montañas, y al carácter hospitalario de sus gentes. No olvides detenerte en las terrazas de los miradores para saborear platos locales, contemplar la llegada de las nieblas o simplemente dejar que el tiempo pase muy despacio.

FAQ – Miradores en el norte de Gran Canaria
¿Cuál es el mejor mirador en el norte de Gran Canaria?
No existe solo uno, ya que depende del tipo de paisaje que busques: para costa y océano, Montaña de Arucas y El Roque; para interior y estrellas, Pinos de Gáldar y Montaña Alta; si prefieres enclaves secretos y poco concurridos, Montaña de Ajódar será tu favorito.
¿Son accesibles todos los miradores para ir en coche?
La mayoría sí, aunque algunos como el de la Montaña de Ajódar requieren unos minutos de caminata sencilla. Los miradores urbanos como Altavista son ideales para aparcar cerca y pasear.
¿Qué mirador recomiendas al atardecer?
Sardina del Norte y Montaña de Arucas ofrecen las puestas de sol más espectaculares. En días claros, Montaña Alta y El Roque también son excepcionales.
¿Es peligroso acercarse a los miradores costeros?
Algunos, cerca de acantilados, requieren precaución y mantenerse dentro de plataformas señalizadas. El Bufadero de La Garita, por ejemplo, no admite baño y puede ser resbaladizo.
¿Se pueden realizar rutas de senderismo entre varios miradores?
Sí, especialmente en Montaña Alta, barranco de Azuaje o Tamadaba, donde los caminos unen diferentes puntos de observación y pequeños caseríos rurales.
¿Hay algún mirador perfecto para observar el mar de nubes?
El mirador de Pinos de Gáldar y el pico de las Nieves, si bien está más al sur, a menudo permiten ver el famoso “mar de nubes” sobre los valles del norte y centro.
A continuación, te presentamos un video que te llevará a explorar los mejores miradores en el norte de Gran Canaria, donde podrás disfrutar de vistas espectaculares y paisajes inolvidables.

¿Hay bares o servicios en los miradores?
Algunos sí, como el de Montaña de Arucas (restaurante panorámico) o Altavista (zona urbana). Otros, como Montaña de Ajódar, disponen únicamente de merendero y zona de picnic.
¿Qué época del año es mejor para recorrer los miradores en el norte de Gran Canaria?
Todo el año, pero si quieres el paisaje en todo su esplendor, ven en invierno y primavera: habrá más verde, agua en barrancos y cielos limpios.
Conclusión
Recorrer los miradores en el norte de Gran Canaria es adentrarse en una isla dentro de la isla. Más allá de tópicos, estos balcones naturales permiten descubrir la magia de la costa atlántica, los secretos del interior, la convivencia de historia y paisaje y, sobre todo, la autenticidad de una tierra milenaria. Sea desde una cima rural, un acantilado vertiginoso o la terraza de un mirador urbano, el norte de Gran Canaria te reserva experiencias y panorámicas que no se borrarán jamás de tu memoria. Una ruta imprescindible para todo viajero que quiera conocer la isla de verdad, con los cinco sentidos y la mirada puesta siempre en el horizonte.

¿Listo para descubrirlos? Guarda esta guía y lánzate a explorar los balcones naturales que hacen del norte grancanario un paraíso para tus ojos… y para tu alma.
(Top Viajes Canarias)
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