Descubre los pueblos más bonitos de Galicia
Visitar los pueblos más bonitos de Galicia es conectar con el alma de una tierra mágica, donde la piedra y la bruma, los hórreos y las rías, las historias ancestrales y una naturaleza indomable se funden en paisajes de belleza conmovedora. Galicia, al noroeste de la península ibérica, guarda en cada rincón de sus provincias –A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra– una colección de pueblos que parecen salidos de un cuento: marineros, de montaña, medievales o enclavados en cañones llenos de viñedos, pero todos igualmente llenos de vida, tradición y encanto.
Este artículo, elaborado a partir de fuentes periodísticas confiables, webs de viajes y revistas especializadas, es una ruta visual y sensorial por los pueblos más bonitos de Galicia. Un viaje para descubrir qué los hace únicos e imprescindibles en cualquier lista de escapadas.

Qué hace especial a los pueblos gallegos
Galicia es sinónimo de variedad paisajística: la costa atlántica, con sus rías bajas y altas, playas salvajes, acantilados y villas marineras; el sombreado interior, de sierras, valles brumosos, aldeas ancladas en el tiempo y verdes cañones de viñedos aterrazados. Todo ello acompañado por una arquitectura tradicional en piedra: hórreos, pazos, iglesias románicas, plazas porticadas y cascos históricos que desafían al olvido y al feísmo moderno.
Además, los pueblos gallegos son una invitación a perderse sin prisas por sus calles empedradas, degustar mariscos y vinos inigualables, respirar leyendas, romerías y un folclore que sigue vivo. Por todo ello, innumerables rutas y rankings señalan que los pueblos más bonitos de Galicia encierran la auténtica esencia gallega(Traveler).
1. Combarro (Pontevedra): el pueblo de los hórreos sobre el mar
Quizá el más icónico de los pueblos gallegos, Combarro resume en pocos cientos de metros la imagen de Galicia: mar, hórreos que desafían las mareas, cruceiros en cada plaza, casas marineras con balcones llenos de flores y tabernas donde el olor a pulpo á feira y albariño impregna el aire.
Combarro está declarado Bien de Interés Cultural y es “postal obligada” para cualquier viajero amante de la belleza tradicional gallega. Sus más de 60 hórreos (graneros elevados, aquí llamados palleiras) se alinean en primera línea de playa, protegiendo la cosecha de la humedad y los roedores gracias a sus pilares de piedra. En cada esquina, los cruceiros vigilan supersticiosamente a vecinos y visitantes. El paseo por la Rúa do Mar y la playa de Padrón ofrece instantáneas memorables y una inmersión total en el espíritu gallego(Diario de Pontevedra).

2. Muros (A Coruña): el embrujo de las villas marineras
En la ría de Muros y Noia, Muros es una de las villas marineras mejor conservadas de Galicia y habitual en todos los rankings de pueblos bonitos. Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural, sigue el trazado medieval con calles estrechas entre soportales, casas de piedra blanqueada y mariscos secándose en las ventanas en verano. La iglesia de San Pedro, la Lonxa, el mercado y el puerto componen una escenografía perfecta para sentir la vida de mar: redes, subastas, olor a salitre y tradición pesquera(El Correo Gallego).
A las afueras, el Monte Louro y la playa de Area Maior –con laguna y delfines en determinadas épocas– cierran este marco natural incomparable, perfecto para una escapada que combine mar, senderismo y buena mesa.
Te puede interesar:
Qué ver en Chiclana de la Frontera
3. Ribadavia (Ourense): historia y vino Ribeiro
Entre los pueblos más bonitos de Galicia no puede faltar Ribadavia, capital histórica del Ribeiro, tierra de uno de los vinos blancos más afamados de España. Fundada ya en tiempos romanos y capital del Reino de Galicia en la Edad Media, su casco histórico conserva murallas, el imponente Castillo de los Condes, la judería medieval –con sinagoga, museo sefardí y plaza de la Magdalena– y una Plaza Mayor presidida por la torre del reloj y el ayuntamiento.
Es un enclave vital en las rutas judías peninsulares y un paraíso para los que buscan cultura, patrimonio y una excelente calidad de vida rural, hoy promocionada además con oportunidades de vivienda asequible y empleo. El Ribeiro, la excelente gastronomía local y las fiestas medievales hacen de Ribadavia una parada imprescindible(National Geographic).

4. Allariz (Ourense): medievo, judería y leyendas
Declarada Conjunto Histórico-Artístico y Premio Europeo de Urbanismo por la recuperación ejemplar de su centro, Allariz rezuma encanto en cada esquina: iglesias románicas, conventos como el de Santa Clara (cuyo claustro barroco es el mayor de España), un rico barrio judío, pazos y calles empedradas que recorren el valle del Arnoia.
En sus calles se fraguaron leyendas de hombres lobo y nobles como Alfonso X el Sabio pasó su infancia aquí, estudiando gallego entre paseos junto al río. Además de la historia y el legado monumental, Allariz presume de una vibrante vida local: mercadillos, museos, tiendas outlet, festivales de jardines y generosidad en su gastronomía tradicional gallega(Traveler).

5. Cambados (Pontevedra): la “capital del albariño”
A orillas de la ría de Arousa, Cambados es el epicentro mundial del vino albariño, declarado Ciudad Europea del Vino y Pueblo Mágico de España en 2024. Su trazado une tres villas históricas (Fefiñáns, Cambados y Santo Tomé) y en sus calles destacan pazos renacentistas, la plaza de Fefiñáns –una de las más hermosas de Galicia–, el pazo de Torrado, el de Bazán, ruinas góticas como las de Santa Mariña Dozo y la fotogénica torre de San Sadurniño.
Las tabernas ofrecen albariños de la D.O.Rías Baixas junto a mariscos de la ría (ameixas, berberechos, mejillones...) y la fiesta del albariño en agosto es clave en el calendario gallego. La vista desde el monte da Pastora, con la Illa da Toxa y O Grove al horizonte, completa la postal(Diario de Pontevedra).

6. Mondoñedo (Lugo): el pueblo de la catedral arrodillada
Antigua capital de una de las siete provincias históricas del Reino de Galicia, Mondoñedo es famosa por su catedral –conocida como la “catedral arrodillada” por su baja altura pero gran belleza–, mezcla de románico, gótico y barroco, rodeada de palacios, conventos y fuentes monumentales. Su casco sirve de plató perfecto para viajar al medievo: barrio de Os Muiños (molinos de agua y canales), puente del Pasatiempo, plaza de la catedral y callejuelas llenas de historia(Escapada Rural).
Aquí vivió, e inspiró sus obras, el poeta Álvaro Cunqueiro, y las fiestas de San Lucas son de las más antiguas de España. Además, está a apenas 30 minutos de la famosa playa de las Catedrales.
7. Ribadeo (Lugo): casas indianas y la playa de Las Catedrales
En la Mariña Lucense, donde Galicia besa Asturias, Ribadeo combina la arquitectura indiana (casas coloridas de los emigrantes retornados de América), restos medievales, muralla, la torreta de los Moreno y el palacio de los Ibáñez en la plaza de España, y un puerto activo y vital como fue durante siglos.
La playa de Las Catedrales, con sus arcos naturales esculpidos por el mar Cantábrico, es uno de los mayores espectáculos geológicos y naturales de Europa y visita imprescindible para los amantes de la fotografía y los paisajes espectaculares(National Geographic).

8. O Cebreiro (Lugo): entre sierra y Camino de Santiago
En el paso de los Ancares y puerta de entrada a Galicia del Camino de Santiago francés, O Cebreiro impacta tanto por sus vistas a 1.300 metros de altitud como por la estampa única de sus pallozas: casas de planta circular y tejado de paja, originarias de culturas celtas. Esta pequeña aldea es irrepetible: aquí el tiempo parece suspendido, la iglesia prerrománica de Santa María (s. IX) y el folclore jacobeo envuelven al peregrino y al viajero de misticismo y hospitalidad(Escapada Rural).

9. Tui (Pontevedra): ciudad frontera y catedral-fortaleza
En lo alto de un cerro que domina el río Miño y la frontera con Portugal se alza Tui, presidido por su formidable catedral-fortaleza de Santa María, mezcla de románico y gótico, y rodeada de un casco antiguo laberíntico: túneles, iglesias barrocas, angostas rúas y un puente internacional que permite cruzar a Valença do Minho en apenas unos minutos(National Geographic).
Tui es historia de frontera, núcleo clave en el Camino Portugués y una cita obligada para los amantes de la arquitectura, la historia y la buena vida gallega.

10. Ponte Maceira (A Coruña): puente y molinos históricos
Aunque de tamaño diminuto, Ponte Maceira es uno de los pueblos con más “instagramabilidad” de Galicia –y un secreto bien guardado por los gallegos–. El antiguo puente de piedra de cinco arcos cruza el río Tambre entre bosques, molinos restaurados, el pazo de Baladrón y la capilla de San Brais. Es también paso de peregrinos hacia Fisterra, envolviendo todo el conjunto en una atmósfera medieval de cuento, naturaleza, historia y leyenda(La Opinión A Coruña).

Mención especial: pueblos con encanto oculto y nuevas oportunidades rurales
Galicia es tierra de oportunidades para quienes buscan vida tranquila, sostenibilidad y reconexión con la naturaleza. Así, pueblos como Neda (A Coruña), con viviendas por menos de 50.000 euros, o iniciativas como “Vente a vivir a un pueblo” en Ribadavia, demuestran que el atractivo va más allá de la belleza: aquí es posible empezar de cero, encontrar empleo y disfrutar de un nivel de servicios envidiable para cualquier neorural(20 Minutos),(El Correo Gallego).
Otros pueblos que merecen el viaje –según Escapada Rural y mochileros experimentados– son Noia, Piornedo (con pallozas en plena sierra de Ancares), Redes, Mugardos, Barro, Celanova, Pontedeume o Baiona –éste último con fortaleza, casco antiguo medieval y un pasado ligado al Descubrimiento de América– (Mochileando por el Mundo).
Playas y rutas de mar: los pueblos más bonitos de la Galicia costera
La costa gallega exhibe algunos de los pueblos más bonitos de España, combinando paisajes marinos, acantilados y auténtico sabor a mar. Destacan para los amantes del litoral:
- Sanxenxo: centro veraniego por excelencia;
- O Barqueiro: pintoresco y envuelto en un paisaje salvaje;
- Mugardos: famosa por su pulpo y fortalezas;
- Finisterre: el mítico Fin de la Tierra, con leyendas y playas de arena blanca(Viajar).

Turismo rural: Ribeira Sacra y cañones de viñedos heroicos
Un capítulo a parte merece la Ribeira Sacra, nominada a mejor destino rural de España por National Geographic. Sus pueblos, monasterios y bodegas se asoman a impresionantes cañones y ríos encajonados donde nacen algunos de los mejores vinos heroicos de Europa(El Correo Gallego). Aldeas colgadas en la ladera, senderos que recorren sotos y viñedos imposibles y una quietud que invita a la contemplación. Verdadera joya rural para los que buscan desconectar y descubrir una Galicia más íntima y profunda.

Preguntas frecuentes sobre los pueblos más bonitos de Galicia
¿Cuál es el pueblo más bonito de Galicia?
No hay respuesta unánime: Combarro, Muros, Ribadavia, Allariz y Mondoñedo figuran en los principales rankings de medios como National Geographic, Traveler y Guía Repsol. Combarro suele ocupar los primeros puestos por la singularidad de sus hórreos, pero cada viajero tiene su favorito(Diario de Pontevedra).
¿Cuáles son los pueblos más baratos para vivir en Galicia?
Según los últimos informes, destacan Neda (A Coruña), Ribadavia (Ourense), y municipios como Outes, Ponteceso o Cariño, donde es posible encontrar vivienda por debajo de 800 €/m², además de buenas oportunidades de empleo rural(20 Minutos).
¿Existen rutas recomendadas para recorrer varios pueblos bonitos de Galicia?
Sí: rutas por las Rías Baixas, la Costa da Morte, la Ribeira Sacra y el Camino de Santiago francés y portugués, permiten conocer muchos de estos pueblos en pocos días. Existen guías y tours especializados para viajeros sin coche y aficionados a la gastronomía o el enoturismo.
¿Cuándo es la mejor época para visitar estos pueblos?
La primavera y el verano ofrecen más horas de luz y fiestas tradicionales; el otoño es ideal para las vendimias y colores del interior; el invierno invita a disfrutar de la tranquilidad y la mística gallega sin aglomeraciones.
Conclusión: Galicia, sinónimo de pueblos con alma
Los pueblos más bonitos de Galicia no son solo paisajes idílicos: son historia viva, mesas llenas de delicias, tradiciones inquebrantables, puertas abiertas y paisanaje generoso. Son pequeños santuarios de autenticidad en los que perderse –o encontrarse–, entre hórreos y plazas, niebla y mar. Tanto si buscas playas salvajes, rutas de vino heroico, arquitectura medieval, aldeas celtas o simplemente la belleza de lo cotidiano, Galicia te espera con sus pueblos más bonitos: dispuestos a hacer que el viajero repita. Porque como dice el refrán gallego: “Quen vai a Galicia, sempre retorna”.
Descubre tu propio camino y déjate seducir… Los pueblos más bonitos de Galicia son una invitación permanente a vivir su magia más allá de los mapas y las palabras(Traveler).
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Descubre los pueblos más bonitos de Galicia puedes visitar la categoría ESPAÑA.

ENTRADAS RELACIONADAS