Qué ver en Potes
Visitar Cantabria y no pasar por Potes es perderse uno de los pueblos más bonitos y carismáticos del norte de España. Ubicado en el corazón del Valle de Liébana, a los pies de los imponentes Picos de Europa, este municipio es mucho más que un simple destino rural: es la puerta de entrada natural a la montaña, un cruce de culturas y un escenario donde la historia, la arquitectura, la gastronomía y la naturaleza confluyen en apenas unas calles empedradas y puentes centenarios. Si te preguntas qué ver en Potes, aquí tienes una guía completa que responde a esa inquietud, perfecta para una excursión de un día, un fin de semana o como base para explorar la comarca lebaniega y el Parque Nacional de Picos de Europa.

Potes: El alma de los Picos de Europa
Catalogado como “uno de los pueblos más bonitos de España”(Ayuntamiento de Potes), Potes es el centro neurálgico social, cultural y geográfico de la comarca de Liébana(Los Pueblos Más Bonitos de España). Sus calles rebosan vida, sobre todo en temporada alta y durante los fines de semana, donde turistas, senderistas y peregrinos se mezclan con los vecinos en el bullicio de sus tascas, bares y terrazas.
Desde sus puentes medievales hasta sus edificios de piedra y madera, pasando por su vibrante mercado y sus infinitas posibilidades de aventura, Potes es ideal tanto para los amantes del slow travel como para quienes buscan acción en la naturaleza.
1. La Torre del Infantado: el símbolo de Potes
Ningún recorrido sobre qué ver en Potes puede empezar sin mencionar la Torre del Infantado. Esta robusta fortaleza cuadrada del siglo XV se ha convertido en la postal más famosa del pueblo. Antigua residencia de los poderosos duques de Infantado, servía tanto de edificio defensivo como de residencia noble. Hoy alberga exposiciones sobre la historia de la comarca y, desde su terraza-mirador, se obtienen las mejores vistas panorámicas de los tejados y del valle(TripAdvisor).
El contraste entre las paredes de sillar y los detalles de madera de su interior nos transporta a la época medieval, cuando las familias Mendoza y Manrique dominaban la villa(Turismo de Cantabria).
2. El casco histórico: calles con sabor medieval
Si tuviéramos que definir qué ver en Potes en una sola palabra, sería “ambiente”. Pasear por sus calles empedradas, especialmente la Calle Cántabra, la Calle San Pedro o el Callejón de la Serna, es perderse en un decorado de cuento. Balcones de madera labrada y flores, soportales, pasadizos de piedra (“pasadizos lebaniegos”) y antiguas casonas blasonadas salpican el casco antiguo.
No te pierdas:
- La Plaza del Capitán Palacios: el centro del pueblo, animada todo el año, rodeada de bares y terrazas, perfecta para tomar un orujo lebaniego.
- Puentes históricos sobre los ríos Deva y Quiviesa: el Puente Viejo, el Puente de San Cayetano, el Puente Nuevo... Cada uno con su propio encanto y unas vistas sobre aguas cristalinas espectaculares(YouTube - Nervo Carrera).
- Balcones floridos y fachadas ricas en escudos familiares, que muestran el pasado señorial de Potes.
Explorar estos rincones justifica con creces cualquier visita a la villa.
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Qué ver en la Isla de la Toja3. Los ríos Deva y Quiviesa: corazón y frescura lebaniega
Potes es conocido como la villa de los cuatro ríos, pero Deva y Quiviesa son los grandes protagonistas. Su encuentro dentro del pueblo, con puentes medievales tendiendo lazos entre márgenes, otorga frescura y belleza paisajística.
Durante los meses cálidos, locales y visitantes disfrutan de las “pozas” y zonas de baño natural, perfectas para refrescarse tras una caminata. El relajante paseo a orillas de estos ríos ofrece rincones muy fotogénicos decorados con patos, vegetación y reflejos en el agua. Atrae especialmente a fotógrafos y amantes de la naturaleza(YouTube - Nervo Carrera).
4. Monumentos y arquitectura para conocer la historia de Potes
Entre las construcciones que no te puedes perder destacan:
- Iglesia Vieja de San Vicente (hoy centro cultural).
- Iglesia Nueva de San Vicente: fusionando estilos mudéjar y neogótico.
- Restos de la antigua muralla medieval y otras pequeñas torres y casonas solariegas.
- El Antiguo Convento de San Raimundo, cuyos claustros, hoy restaurados, acogen exposiciones, conciertos y parte de la vida sociocultural del pueblo.
Estos monumentos reflejan el potente legado histórico de la villa, clave en la defensa y control de los valles durante la Edad Media(Ayuntamiento de Potes).
5. El Monasterio de Santo Toribio de Liébana: espiritualidad y arte a un paso de Potes
A tan solo 3 km, el Monasterio de Santo Toribio de Liébana es una joya monumental y religiosa de primer orden, conocida mundialmente por albergar el Lignum Crucis, el mayor trozo conservado de la Cruz de Cristo(Viajes National Geographic). Este monasterio es uno de los pocos lugares santos de peregrinación junto con Jerusalén, Roma y Santiago de Compostela.
Durante los Años Jubilares Lebaniegos su Puerta del Perdón se abre para conceder indulgencia plenaria a los peregrinos(YouTube - Valle de Camaleño). Monumento de orígenes prerrománicos y con elementos góticos y barrocos, su visita transmite un aire de misticismo inconfundible.

6. El Teleférico de Fuente Dé: la puerta a los Picos de Europa
Entre las experiencias imprescindibles cerca de Potes destaca sin duda el Teleférico de Fuente Dé(Teleférico Fuente Dé), a sólo 23 km por carretera CA-185. Este funicular salva más de 750 metros de desnivel en apenas cuatro minutos y sitúa a los viajeros a 1.823 metros de altitud: desde la estación superior, el Mirador del Cable, las vistas al circo glaciar y los picos son sencillamente sobrecogedoras(ALERTA El Diario de Cantabria).
El teleférico es punto de partida ideal para rutas de senderismo de todos los ámbitos: tanto para montañeros experimentados que buscan ascender a cumbres emblemáticas como para caminantes ocasionales atraídos por los paisajes alpinos. Es recomendable comprar entradas anticipadas, sobre todo en verano o puentes.

7. Rutas de senderismo desde Potes y Liébana
Qué ver en Potes va más allá de lo monumental: el entorno natural que rodea la villa es uno de los más espectaculares y vírgenes de España. Los amantes del senderismo tienen múltiples opciones:
- Ruta PR-24: Mirador de Fuente Dé a Espinama (bajada tras subir en teleférico, 14 km, 4-6h).
- Subida al Monasterio de Santo Toribio de Liébana desde Potes (ideal para cruzar ermitas, praderas, encinares y contemplar paisajes vallados).
- Ascenso a la Cruz de la Viorna, la montaña que sobresale detrás de Potes, donde se abren vistas a todo el valle, el macizo central y, en días despejados, hasta la costa cántabra.
- Rutas a Mogrovejo, declarado también uno de los pueblos más bonitos de España, con sabor medieval, torreón y vistas de postal.
- Circuitos por los encinares de Tolibes, río Quiviesa o rutas sencillas que recorren huertas, puentes y prados entre pequeños pueblos como Espinama, Las Ilces y Pido.
Los paisajes del valle alternan bosques, pastizales, ríos y perfiles de roca que convierten cualquier salida en una experiencia única(Wikiloc - Rutas de senderismo desde Potes).

8. Museos y cultura: el arte del pequeño pueblo
A pesar de su tamaño, Potes cuenta con varias propuestas interesantes para los que quieren empaparse de la cultura local:
- Museo Cartográfico Juan Torres: dedicado a la cartografía antigua y la historia de los mapas de la región(TripAdvisor).
- Centro de Interpretación del Oso Pardo y espacios dedicados al entorno natural de los Picos de Europa.
- Exposiciones temporales en el Convento de San Raimundo o en la Torre del Infantado.
Las tradiciones y fiestas también forman parte vital del carácter lebaniego, siendo la Fiesta del Orujo y la Feria de la Alubia dos de los grandes eventos anuales para empaparse de ambiente popular y degustar productos típicos.
9. Gastronomía en Potes: cocido lebaniego y quesucos
La respuesta a qué ver en Potes no se entiende sin pasar también por lo que hay que comer. La villa presume de una gastronomía contundente donde reinan:
- El cocido lebaniego: guiso tradicional hecho con garbanzos de la comarca, berza, patatas, carnes de cerdo y relleno de pan y huevo (el “compango” cántabro).
- Embutidos y quesucos artesanos de las queserías de los alrededores.
- Potes de orujo, aguardiente con denominación de origen Liébana que se fabrica artesanalmente y protagoniza las sobremesas locales.
- Postres como el “queso fresco con miel”, las corbatas, y repostería tradicional.
El centro histórico está repleto de restaurantes acogedores, tabernas con menú del día y tiendas de productos autóctonos. Comer en Potes es un imprescindible más del viaje(Kampaoh).

10. Visitar Potes en fiestas: ambiente único
El carácter festivo llena de color y folklore el “pueblo de los diez encantos”. Si quieres vivir la esencia local, destaca:
- Fiesta del Orujo (noviembre), declarada de Interés Turístico Nacional, con degustaciones, talleres y elección del “Orujero Mayor”.
- Mercado de Santo Domingo y la tradicional Feria de la Alubia.
- Semana Santa y fiestas patronales: procesiones, música tradicional y folclore cántabro.
- Romería y Danza de la Virgen de la Cruz.
Durante estas fechas, talleres de artesanía, bailes y bandas de gaiteros hacen que Potes brille más que nunca.
11. Excursiones desde Potes: pueblos con encanto y naturaleza virgen
Potes es un excelente campamento base para conocer otros rincones imprescindibles de Liébana:
- Mogrovejo: joya medieval entre montañas, torreón, casas típicas y vistas espectaculares.
- Espinama y Las Ilces: pueblos puerta de los senderos de alta montaña, ideales para excursiones tranquilas o comenzar rutas más exigentes; conocidos por su ambiente rural y sus quesos.
- Camaleño y Vega de Liébana: aldeas tradicionales donde el tiempo parece detenido, con iglesias, hórreos y caminos poco transitados.
- Piasca: su iglesia románica es una de las más bellas de Cantabria; ideal para rutas tranquilas de patrimonio y naturaleza.
12. Dónde dormir en Potes
La oferta de alojamiento en Potes y alrededores es variada y de calidad. Es posible encontrar desde hoteles boutique instalados en antiguas casonas, hasta posadas rurales, campings e incluso apartamentos y albergues para peregrinos. Reservar con antelación es clave en verano, puentes y durante el Año Jubilar Lebaniego, cuando la afluencia de turistas y peregrinos multiplica la demanda.
Algunos alojamientos incluyen desayuno con productos locales, parking y vistas espectaculares al macizo de los Picos de Europa, realzando la experiencia de dormir en este rincón lebaniego tan especial.
Consejos para visitar Potes
- Lo ideal es recorrer la villa a pie, olvidándose del coche: el casco antiguo está repleto de calles estrechas y empedradas.
- Lleva calzado cómodo para pasear o incluso para rutas ligeras de senderismo.
- No olvides la cámara de fotos: los contrastes de luz, piedra y vegetación son de los más bellos del norte peninsular.
- Si buscas tranquilidad, las primeras horas de la mañana o el final de la tarde (cuando se van los excursionistas) son perfectos para saborear el ambiente auténtico.
- En temporada alta (verano, puentes, festivos) es recomendable reservar alojamiento, restaurantes y entradas (teleférico de Fuente Dé) con antelación.
- Infórmate sobre condiciones meteorológicas si tu idea es hacer rutas largas: la montaña cántabra cambia rápido y la niebla es frecuente.

Dudas frecuentes sobre qué ver en Potes
¿Cuánto tiempo dedicar a Potes?
Un día es suficiente para conocer el casco histórico, probar su gastronomía y visitar la Torre del Infantado, pero para explorar rutas, pueblos y monumentos de los alrededores se recomienda al menos una escapada de fin de semana.
¿Es Potes apto para familias?
Perfectamente: pasear por sus calles, baños en el río, visitas al teleférico, talleres de orujo y rutas familiares hacen que sea un destino multigeneracional y seguro.
¿Merece la pena el teleférico de Fuente Dé?
Sin duda: tanto para los más aventureros como para quienes solo quieren disfrutar de vistas de vértigo y un paseo por el mirador del Cable.
¿Qué souvenirs llevarse de Potes?
Productos artesanos, orujo de Liébana, quesucos, miel, embutidos, alubias y recuerdos de madera o cerámica.
Conclusión: Magia, historia y naturaleza en cada rincón lebaniego
En conclusión, visitar Potes es sumergirse en una de las joyas del norte, donde cada piedra y cada río cuentan historias de frontera, arte y tradición. Deslumbra por su casco antiguo, asombra por los paisajes que lo rodean y conquista por una gastronomía auténtica y contundente.
Por eso, si buscas qué ver en Potes, la respuesta engloba mucho más que monumentos o rutas: es una invitación a vivir el patrimonio, el paisanaje y la naturaleza en su máxima expresión. Perfecto para todos los públicos, y en cualquier época del año.
Descubre Potes, la villa que nunca deja de sorprender y el corazón palpitante de la montaña cántabra. ¡Anímate a perderte entre sus calles, senderos y sabores!
Para más información y detalles actualizados puedes consultar la Oficina de Turismo de Potes y la web municipal.
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