Qué Ver en la Isla de la Cabrera: Guía Completa
A solo 10 km al sur de Mallorca hay un archipiélago que apenas ha cambiado en siglos: 19 islas e islotes, un castillo del XIV, una cueva donde el mar brilla en un azul eléctrico y un límite estricto de visitantes al día. La Cabrera es el mayor parque nacional marino del Mediterráneo occidental, y esta guía te cuenta cómo llegar, qué ver y por qué merece la pena reservar con antelación.
Contenido de la guía
Cómo llegar a la isla de la Cabrera
El acceso a Cabrera está regulado para proteger su entorno. Hay dos formas de llegar:
Excursión organizada
La mayoría sale de Colònia de Sant Jordi (30-45 min de travesía), con conexiones también desde Porto Petro y, en verano, desde Palma. Plazas limitadas, reserva obligatoria.
Embarcación privada
Requiere autorización y reserva de boya con antelación. Fondear fuera de las zonas designadas está prohibido para proteger la Posidonia.
Varias opciones de barco y horario; en temporada alta conviene reservar con varios días de antelación.
De prisión napoleónica a parque nacional
Hay vestigios humanos en Cabrera desde el periodo talayótico (1000 a.C.), y la isla fue usada tanto por romanos como por piratas en la Edad Media. El Castillo de Cabrera, construido en el siglo XIV y reconstruido en el XVIII, defendía la isla de los corsarios.
Uno de sus capítulos más oscuros llegó entre 1809 y 1814, cuando sirvió de prisión a miles de soldados franceses durante la Guerra de la Independencia. Ya en el siglo XX, su uso como base militar —paradójicamente— ayudó a conservar sus ecosistemas casi intactos hasta que, en 1991, recibió la protección definitiva como Parque Nacional. En 2019 se amplió con 80.779 hectáreas marinas adicionales, hasta las 90.800 actuales, convirtiéndose en el mayor parque nacional de España y la mayor área marina protegida del Mediterráneo occidental.
Historia, valores naturales y culturales, y datos de conservación del organismo público que gestiona el parque.
Los imprescindibles: qué ver
Castillo de Cabrera
El emblema histórico del archipiélago, sobre una colina que domina el puerto. La subida, por senda acondicionada, toma unos 20 minutos y regala vistas panorámicas de todo el entorno.
Puerto natural y Centro Es Celler
El corazón logístico de la isla: bahía protegida, cantina, aseos y el Centro de Interpretación Es Celler, con maquetas y paneles sobre ecosistemas, flora, fauna e historia de Cabrera.
Sa Cova Blava (Cueva Azul)
Solo accesible en barco, esta gruta marina deslumbra por el azul eléctrico que adquiere el agua al filtrarse la luz solar. El baño aquí suele ser el momento más recordado de cualquier excursión. Lleva gafas o máscara de snorkel.
Faro de Ensiola
En el extremo sur, sobre acantilados de más de 100 metros. Llegar exige unas 3 horas de caminata ida y vuelta desde el puerto, atravesando lo más salvaje de la isla: solo para senderistas con buena forma física.
Museo de Cabrera
A menos de 1 km del puerto, este pequeño centro reúne fotografías antiguas, vestigios arqueológicos y exposiciones sobre la flora y fauna del archipiélago. Es la parada perfecta para entender de un vistazo por qué esta isla, tan pequeña, concentra tanta historia y tanta biodiversidad.
Itinerarios de 3, 5 y 7 días, con la excursión a Cabrera incluida como colofón del viaje más largo.
Experiencias imprescindibles en Cabrera
Snorkel
En cualquier cala o en la propia Cueva Azul verás peces de colores, meros, salpas y bancos de obladas. No olvides la máscara: es el accesorio más rentable de todo el viaje.
Buceo
Para inmersiones organizadas, hay empresas autorizadas en Mallorca que gestionan salidas a las mejores zonas, siempre bajo regulación estricta para proteger el entorno.
Observación de aves
Cabrera es parada clave para especies migratorias. Primavera y otoño son las mejores épocas para avistar cernícalos, gavilanes, halcones o pardelas.
Fotografía
La luz del Mediterráneo y los contrastes entre roca, mar y vegetación convierten cualquier rincón de la isla en motivo de foto, especialmente al atardecer.
Así es una excursión típica a Cabrera
Si nunca has estado, esto es lo que suele incluir el itinerario clásico desde Colònia de Sant Jordi:
- Salida en barco con travesía de 35-45 minutos, con posibilidad de avistar delfines por el camino.
- Llegada al puerto natural, con una breve explicación sobre la historia y las normas del parque.
- Tiempo libre de 4 a 6 horas para recorrer senderos, visitar el Castillo, relajarte en la playa, hacer snorkel o pasar por la cantina y el museo.
- Parada en la Cueva Azul al finalizar, donde se permite el baño y la observación del fenómeno luminoso.
- Regreso a Mallorca, muchas veces con la puesta de sol de fondo.
Vídeo cortesía del canal Carlos Puelma.
Playas, senderismo y fauna
| Ruta o playa | Distancia/dificultad |
|---|---|
| Sa Platgeta | Junto al puerto, fácil, ideal para familias |
| S'Espalmador | Más retirada, buena para snorkel |
| Cala Santa María | Fondos rocosos, popular entre buceadores |
| Ruta al Castillo | 1 km, dificultad baja-media |
| Ruta al Faro de Ensiola | 6 km (ida), exigente |
| Península de L'Imperial | 5 km circular, vistas al oeste |
Con más de 450 especies vegetales y unas 150 de aves registradas, Cabrera es parada clave para especies migratorias como pardelas, cormoranes y cernícalos. Bajo el agua, las praderas de Posidonia oceánica sostienen todo el ecosistema marino, junto a meros, salpas y bancos de peces que se ven con solo un tubo de snorkel.
En tierra, encinares, pinares y matas adaptadas a la aridez insular cubren un paisaje que apenas ha sido tocado por el hombre. Un icono local es la lagartija balear endémica de Cabrera (Podarcis lilfordi), una subespecie que solo existe en este archipiélago y que se ha vuelto tan confiada con los visitantes que es habitual verla acercarse curiosa junto a los senderos —eso sí, está prohibido darle de comer, por su propio bien.
Normas y consejos prácticos
Mejor época
Primavera y otoño: menos gente, clima suave, ideal para rutas y aves. Verano, mejor para nadar; invierno, salidas muy limitadas.
Qué llevar
Calzado cómodo, protector solar, agua, gorra, bañador, equipo de snorkel y bolsa para tu propia basura.
¿Se puede dormir en Cabrera?
Solo en el pequeño albergue del Parque Nacional, con plazas muy limitadas y reserva obligatoria previa.
Uno de los últimos rincones vírgenes del Mediterráneo
Cabrera combina naturaleza casi intacta, historia singular y una sensación de aislamiento que ya casi no existe en las Baleares. El límite de visitantes es una molestia menor comparado con lo que se gana: playas sin masificar, aguas transparentes y un silencio que en Mallorca ya es difícil de encontrar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo reservar una excursión a la isla de la Cabrera?
A través de operadores autorizados desde Colònia de Sant Jordi, Porto Petro o Palma. En temporada alta, reserva con la máxima antelación posible.
¿Se puede pernoctar en Cabrera?
Solo en el albergue gestionado por el Parque Nacional, con un máximo de días establecido y plazas muy limitadas que requieren reserva previa.
¿Es apto para viajar con niños?
Sí, aunque implica caminatas y no hay servicios turísticos convencionales. Las aguas tranquilas y el propio viaje en barco suelen encantar a los más pequeños.
¿Cuál es la mejor época para visitar Cabrera?
Primavera (abril-junio) y otoño (septiembre-octubre), por el clima suave y menos afluencia. El verano es mejor para nadar, aunque hay más gente; en invierno las salidas están muy limitadas por el mar.
¿Se puede bucear en Cabrera?
Sí, pero solo con operadores autorizados y en zonas concretas, con los permisos correspondientes de la administración del Parque Nacional.
¿Cuánto dura la travesía en barco desde Mallorca?
Entre 35 y 45 minutos desde Colònia de Sant Jordi, el punto de salida más cercano al archipiélago. Es habitual avistar delfines durante el trayecto, sobre todo en primavera.
¿Hay restaurantes en la isla?
Solo una pequeña cantina en el puerto, con bocadillos y bebidas. No hay más oferta de restauración, así que conviene llevar tu propio picnic si vas a pasar el día completo.
¿Qué animal es el más característico de Cabrera?
La lagartija balear endémica (Podarcis lilfordi), una subespecie que solo existe en este archipiélago y que suele acercarse curiosa a los visitantes en los senderos.
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